Desde la clandestinidad

09/27/07 4:05 PM por Alejandro Páez Varela

“CASA DE SITIOS” ES UNA COLUMNA QUINCENAL
QUE SE PUBLICA EN DÍA SIETE

No deja de llamar la atención que el Ejército Popular Revolucionario (EPR) tenga su página de internet. Pero bueno, si las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), consideradas la guerrilla más grande del planeta, abierta enemiga de Washington, tiene su propio sitio, ¿por qué no el EPR? No deja de ser un hecho sorprendente, sin embargo, que los grupos clandestinos tengan en internet un aliado de gran alcance, una voz viva, un rostro visible sobre el que el poder del Estado o los estados no ha sido suficiente.
He buscado el sitio de ETA, el grupo separatista vasco, pero no lo encuentro; tampoco lo tienen otros radicales como Al Qaeda. Aún así, la mayoría de los que operan desde la clandestinidad han asumido la web como un canal para comunicar, aunque no tengan dirección fija.
Creo que los grupos clandestinos más aguzados en estos menesteres son los islamistas. Hay una cantidad enorme de sitios que se abren, y cierran luego de soltar sus mensajes. Muchos han sido cancelados, como el relacionado con el Ejército de Mahdi, que opera dentro de Irak. Pero los más siguen abiertos.
A propósito de sitios de grupos clandestinos, he preparado una lista de los principales pertenecientes a grupos jihadistas. En varios de estos aparecen los mensajes de Osama bin Laden antes de que lleguen a los canales convencionales. Sobre estos trabaja la inteligencia occidental.
Sólo por placer, va. La mayoría está en árabe:
• Sitio del Ejército Islámico de Irak, un brazo de Al Qaeda convertido en un poderoso grupo de resistencia contra la invasión de Estados Unidos. Es autor de secuestros y ejecuciones de extranjeros en territorio iraquí. Puso de moda los decapitados en video.
http://www.iaisite.net/
• Sitio de la Brigada de Mártires de Al-Aqsa, grupo terrorista relativamente joven (apareció en 2002), dedicado a operaciones suicidas contra Israel, y a ejecutar palestinos “colaboracionistas”.
http://www.kataebaqsa1.com/
• Sitio de Hamas, el llamado Movimiento de Resistencia Islámica que viene de la Hermandad Musulmana fundada en Egipto (y de la que, se dice, salió una parte de los miembros originales de Al Qaeda). Opera desde la clandestinidad pero también tiene un brazo político. Autor de múltiples atentados suicidas sangrientos. Tiene miles de seguidores en todo Oriente Medio.
http://www.palestine-info.info
• Sitio de Hezbolá, conocido como Partido de Dios o Jihad Islámica. Grupo de origen libanés, shiita, que toma como inspiración al Ayatola Jomenei, el extinto cabecilla de la revolución de Irán. Su líder es Hassan Nasrallah, quien encabezó la resistencia en la última guerra de Israel contra Líbano. Es el gran aliado de Siria. Opera básicamente en todo el mundo islámico, e incluso, dicen los sitios de inteligencia, en América Latina. Autor del bombazo contra la embajada de Israel en Argentina en 1992. Es quizás el grupo terrorista mejor equipado del mundo. Hasta estación de televisión tiene.
http://www.nasrollah.org/
• Sitio de la Jihad Islámica Palestina. Es un grupo que opera desde los años setenta en Medio Oriente. Autor de una larga cadena de atentados suicidadas contra Israel. Se considera un grupo reducido, aunque no por eso menos riesgoso.
http://www.qudsway.com
• Sitio de Izza Deen al-Qassam, el brazo militar de Hamas. Opera desde 1987. Tiene miles de simpatizantes, y dirige operaciones militares contra Israel, principalmente suicidas. Actúa en Jordania, Israel y los territorios ocupados.
http://www.alqassam.info

CUARTO APARTE:

El ERPI pone sus mensajes en Youtube

• De los grupos mexicanos, el EZLN es el que más sitios y subsitios tiene en la red:
www.ezln.org/
www.radioinsurgente.org/
http://zeztainternazional.ezln.org.mx/

Archivado en POSTS, TRABAJO PERIODÍSTICO, CASA DE SITIOS | Un comentario »

La prensa rosa

08/19/07 9:49 PM por Alejandro Páez Varela

“CASA DE SITIOS” ES UNA COLUMNA QUINCENAL
QUE SE PUBLICA EN DÍA SIETE

Les contaba no hace mucho sobre el impacto que ha tenido la prensa rosa en línea. Creo que como en ningún otro sector, las noticias de celebridades y espectáculos en red han obligado a una evolución rápida y forzada de los formatos tradicionales (tele, radio, papel). Hoy, si te interesa andar muy gallo giro en el mundo de los chismes, debes recurrir a la web, decía. Si te esperas a que E! lo saque en la tele –las noticias no son su fuerte–, o a las versiones mexicanas tipo talkwshow de La Oreja y Ventaneando, estás frito. Mucho más frito si confías en que TV Notas o TV y Novelas te den primicias.
Regreso a los ejemplos clásicos del último semestre. El asesinato de Valentín Elizalde se difundió en internet antes que en otro medio. Lo mismo pasó con la noticia sobre la boda de uno de los RBD, primicia de LATINGOSSIP Más recientemente, Hola! anunció que en su edición en papel sacaría fotos de la princesa Letizia de España en bikini. Santas conmociones, Batman: millones de usuarios en todo el mundo iniciaron una búsqueda tan intensa que los medios de internet subieron en unas horas esca-neos de las páginas.
THE NEW YORK TIMES publicaba hace un par de domingos el fenómeno de TMZ.com. Hablaba sobre cómo este sitio había cambiado nuestro concepto de periodismo de espectáculos. Bueno, como Topo Gigio: lo dije yo primero. Búsquense en www.alejandropaez.net la nota y verán. Ahora copelo (como dijo el chino) con esta lista más amplia:

ACCESS HOLLYWOOD
CELEBRITY BABYLON
CELEBRITY PUKE
CELEBUTAINT
E!
EGOTASTIC
E! LATINO
FARANDULISTA
HOLLYWOODTUNA
LATINGOSSIP
MOLLYGOOD
PEOPLE
PEOPLE EN ESPAÑOL
PEREZ HILTON
POPOHOLIC
TMZ
UNIVISIÓN
VARIETY
X17
MIRROR
LA BOTANA
LA OREJA
ROSACORAZÓN

Recuerdo cuando en los diarios mexicanos “espectáculos” era una página al final de la rentable sección de “sociales”. Luego, poco a poco, las noticias de celebridades fueron ganando espacio y portadas. Así se ha movido este mercado. Lo mismo la tele; vea la nacional, llena de noticieros y talkshows y barras de chismes. Ahora internet ha acelerado esta evolución al mil por ciento.
No sé si el periodismo ha ganado en estos años con
el aumento en el interés por el espectáculo. Pero de que estamos frente a un fenómeno cada vez más intenso, sin duda. Los impresos deberían considerar a un editor de política con tanto peso como el del show. Como en todo, hay un cierto periodismo de vanguardia que nos marca rumbos de excelencia. Lea el tratamiento que le dan a los espectáculos GQ o Vanity Fair o Playboy (no hablo de las versiones deslavadas al español, por supuesto). Qué bárbaros. Mis respetos.
Colofón: ya instalados en la frivolidad, Usted, querido lector, debe pedir un periodismo de espectáculos con rigor. No aburrido, ojo: con rigor. Vea usted las listas de E!: carajo, ¡cuánta investigación! Cambie de canal, tire las revistas cuando le lleven puros chismes chafas, corrientes, baratijas.
Eso creo yo. Pero el que manda, siempre, es Usted.

CUARTO APARTE:

¿Qué haces si suben tu foto encuerado(a) sin permiso?

Museo de la televisión por internet

Reflexiones en animé sobre la tevé (busque “Doll Face”)

Archivado en POSTS, TRABAJO PERIODÍSTICO, CASA DE SITIOS | Un comentario »

Listas para navegar el verano

08/14/07 9:44 PM por Alejandro Páez Varela

“CASA DE SITIOS” ES UNA COLUMNA QUINCENAL
QUE SE PUBLICA EN DÍA SIETE

La leyenda cuenta que cuando Bertie Charles Forbes (Escocia, 1880-Estados Unidos, 1954) publicó la primera lista de los multimillonarios, muchos de los mencionados le llamaron para reclamarle la posición. BC, como se le conoció, les contestó que la lista era un error, sí, pero que podía corregirla siempre y cuando los aludidos abrieran sus finanzas a Forbes Magazine, fundada en 1917. La mayoría lo hizo. Y así nació un clásico del periodismo de finanzas. Para más detalles, vea:

Revista Forbes
BC Forbes

En 2005, la revista dio a conocer una lista de las fortunas de los reyes, reinas y dictadores. Dijo que Fidel Castro tenía 550 millones de dólares, aunque reconoció que el cálculo era más “arte que ciencia”. Fidel se enojó y gritó, pataleó y retó a que se lo demostraran. Pero al final, dio un estimado de su fortuna: “Un dólar”, dijo. El hombre fuerte de Cuba terminó por abrir sus finanzas, como los multimillonarios. Le creamos o no.
La respuesta de Castro es muy florida. La nota original de Forbes también. Vale la pena recordar estos episodios, aquí, y perdonen lo largo de las direcciones pero no quise dejarlas pasar.

La nota original de Forbes sobre Fidel
“Que me prueben un dólar”
Y más Fidelius enojadus

En el número 363 de DIA SIETE se publica “Las 100 rolas que cantamos”. La mesa de editores decidió que a cargo de su elaboración estuviera Enrique Blanc. Cuando llegó su texto, hubo discusiones. Yo mismo pegué el grito en el cielo porque no estaban las que yo esperaba, no sé, de The Cure, de The Smiths, de Juan Gabriel, de José José e incluso de Yuri. Forbes nos había dejado lecciones muy claras décadas atrás. La publicamos tal cual.
Han llovido e-mails que agradecemos, como agradecemos el trabajo de Blanc, uno de los pocos mexicanos realmente especialistas en música pop. Listas y listas de sugerencias arriban a la redacción. ¡Qué bien! Esto le dio una idea a los editores: el próximo año haremos la lista de las 100 a sugerencia. A ver qué categorías y metodología se nos ocurre. Ya los enteraremos.
Por lo pronto, sigan mandando sus sugerencias a diasiete@diasiete.com. A ver qué hacemos con tanto.
Ahora hay listas de todo en internet. Hago algunas sugerencias de sitios para el verano, aunque advierto que siempre faltará espacio. Va. Sólo por placer. Me despido.

Sitios de cine y películas:
IMDB
En el Guardian
Reel
Manía

Sitios alternativos para navegar (ya chole con Google o con Yahoo):
Ask
Queryserver
Vivísimo
Open Directory Project

Divertidos, de ciencia:
¿Cómo ves? De la UNAM
Universum, también de la fabulosa UNAM
Nature
Science Magazine
Discovery

CUARTO APARTE:

Blog picosito de lo que sucede en Washington

Blog picosito de México y el mundo

Picoso, famoso y derechoso

Archivado en POSTS, TRABAJO PERIODÍSTICO, CASA DE SITIOS | Sin comentarios »

Pasaremos, también, a la historia

06/27/07 7:08 AM por Alejandro Páez Varela

“CASA DE SITIOS” ES UNA COLUMNA QUINCENAL
QUE SE PUBLICA EN DÍA SIETE

pacman.jpgToru Iwatani se retira de la industria de los videojuegos. Y qué, dirá Usted, si no está muy enterado del personaje. Pues bueno, es el autor de Pac-Man, el juego más popular de todos los tiempos. Nacido en 1955 en Tokio, Japón, Iwatani pertenece a una generación de innovadores que cambiaron nuestro mundo, que condujeron los primeros pasos de una revolución interminable. Lea esta entrevista que le hizo Vh1 a principios de 2007. El visionario diseñador habla de muchos temas. Es muy simpática su argumentación cuando niega que el haber hecho fantasmas femeninos esté relacionado con la misoginia (“es un enemigo [el fantasma] pero a la vez es amigable, querible”, dice); o cuando explica que todo su equipo para hacer Pac-Man fueron cinco personas, incluyéndose él mismo. Me llama mucho la atención que, en una industria archimillonaria, Toru, trabajador de Mamco, no se haya vuelto rico con su invento. Dice: “La verdad del asunto es que no hubo un premio por el éxito de Pac-Man. Yo era sólo un empleado. No hubo cambio en mi salario, o un bono, o una mención oficial [sobre el autor] de algún tipo”.
Antes de irse, dice, a dar clases en la Universidad de Artes de Osaka, ha lanzado una última edición de su invento. Se trata de Pac-Man Championship Edition, hecha especialmente para el torneo de XBox en Nueva York. Con esa se despide, afirma. Si le interesa ver el trailer, acuda a YouTube en esta dirección.
En otras entrevistas recientes, Iwatani ha insistido en que el futuro de los videojuegos no está en manos de los profesionales, sino en anónimos, principalmente “nativos” de la tecnología (menores de edad por lo regular) que tienen una buena idea y encuentran en desarrolladores, estos sí profesionales, un apoyo para digitalizarla. Y ha recordado, como ejemplo, a otro de los grandes que, como él, se volvieron celebridades en el primer tramo de la revolución digital, a mediados de los ochenta: Alexey Pajitnov, el científico ruso que inventó Tetris, el simplísimo juego que tantas horas de oficina se ha comido, bendito sea Dios. Pajitnov creó el juego siendo ciudadano de la Unión Soviética, y el gobierno comunista explotó los derechos y lo comercializó. En 1993, dos años después de que la URSS se disolvió, el desarrollador decidió irse de su país para empezar una nueva empresa en Estados Unidos. Así llegó a emplearse hasta el Microsoft. Decenas de versiones de Tetris han salido desde que el mundo conoció la primera. Pajitnov mismo ha lanzado su última puntada, Tetris Zone que, igual al primero, es sumamente adictivo.
A sus 52 años, Toru Iwatani no es un hombre viejo. Pero ya quiere llevársela tranquila. Poco a poco se irán retirando los padres de la digitalización de nuestras vidas, y así, los que empezamos con juegos vectoriales o de bajísima resolución como Shark Jaws, Gun Fight, Astroids, Pac-Man, Space Invaders, Dig Dug, Pong o Qbert, pasaremos, también, a la historia. •

EL CUARTO APARTE

La historia de los videojuegos apenas se está escribiendo

Spacewar! fue desarrollado en 1961 y es uno de los primeros videojuegos

El invento de la computadora tiene sentido por los videojuegos, y ya

Archivado en POSTS, TRABAJO PERIODÍSTICO, CASA DE SITIOS | Un comentario »

Internet subversivo

06/10/07 12:04 AM por Alejandro Páez Varela

“CASA DE SITIOS” ES UNA COLUMNA QUINCENAL
QUE SE PUBLICA EN DÍA SIETE

Meses después del ataque a las Torres Gemelas de Nueva York y al Pentágono, el 11 de septiembre de 2001, Estados Unidos emprendió una cacería de sitios en internet y correos electrónicos que convirtió a millones de cibernautas en terroristas potenciales. Recuerdo, por ejemplo, que aún si entrabas a sitios legales como el de la televisora de Qatar Al Jazeera, que no refleja la manera de pensar la administración Bush (dudo mucho que George W. siquiera piense), bajaba en automático un mensaje en el que el Departamento de Estado decía que acababas de ingresar a un sitio “prohibido”. No se diga si querías acceder a los abiertamente yijadistas, como en su momento lo eran Bahdja, Islami City y después Falloja, en donde encontrabas propaganda militante, mensajes videograbados, y hasta instructivos de contra inteligencia y guerra de guerrillas.
Justificada primero en la Foreign Intelligence Surveillance Act y luego en la Patriot Act, la campaña en internet fue tan agresiva que pocos en Occidente tienen acceso, hoy, a sitios que no estén en árabe en los que se puedan monitorear los mensajes de los grupos islamistas… a pesar de que el último cálculo de Global Security indica que hay 6,000 direcciones web en los que se distribuye información relacionada con actividades terroristas y desde donde se coordinan incluso aportaciones económicas. El FBI tiene 56 oficinas y 103 grupos (task forces) dedicadas a estos oficios. El efecto de tal esfuerzo se nota.
Las fuerzas de coalición han detenido a decenas, quizás cientos de individuos relacionados con internet subversivo. Pero los insurgentes y/o terroristas brotan como hongos. En 2005 cayó Abu Dijana en Irak, por ejemplo; era uno de los más activos voceros de Al Qaeda; distribuía videos de ataques a las tropas de ocupación que él mismo ayudaba a coordinar. Aún así, ya ve Usted, la web está llena de estos mensajes. A diario, uno o dos videos son subidos en Liveleak, que es una especie de Youtube de noticias. ¿Se imagina cuántos circulan en la red que ni siquiera sabemos que existen?
Y no hemos entrado al tema de los correos electrónicos, en donde se libra otra guerra. EU tiene filtros de e-mail. Usted manda un mensaje, y de inmediato detectan palabras clave. Esto activa una vigilancia permanente. Pero si de una dirección de correo web no salen mensajes, ¿cómo detectar actividad subversiva? Los ciberinvestigadores se dieron cuenta que acciones como el S-11 y ataques en Pakistán se coordinaron por correo electrónico… sin enviar un solo mensaje. ¿Cómo se hace? Se habilita una cuenta; un terrorista en EU y otro en Afganistán tienen la clave y no mandan mensajes: los graban en la bandeja de salida. Así convierten la cuenta en un “pizarrón de pendientes”, digamos, que jamás pone a circular correos. Uno deja un mensaje, y el otro lo lee y lo borra.
El tema es inagotable. Ya habrá tiempo y espacio para seguirle. Hablo un poco de esto porque en Unafuente.com leí dos temas exquisitos. El primero es que Al Qaeda estrena vocero. Se trata de Adam Yahiye Gadahn (conocido como Azzaqm el Americano), un estadounidense condenado en su país por traición, que ahora lanza mensajes en inglés para el mundo Occidental. Busque su primer comunicado aquí. Está loquísimo el tipo. Un barbón de turbante, de ojos azules y lentes. A ver cuánto dura vivo este Azzaqm. Seguro lo cuidarán, si es la nueva cara del yihadismo global.
El segundo tema es el nacimiento de un blog en el que un supuesto grupo de narcos mexicanos lanza mensajes a sus opositores y a las autoridades. Lo firma un tal “Heredero de la Federación”, que estaría ligado al Cartel de Sinaloa. Vea aquí: El sitio se llama “Acciones Anti Narco”.
¡Caray! Internet está en pañales todavía. Lo que nos falta por ver… •

EL CUARTO APARTE

Ventana a un mundo bastante fresa y que compite con Youtube

Otra ventana a otro mundo megafresa, que tiene sus chispazos (ver “shows”
y buscar video “Si Darth Vader fuera tu papá…”)

Pero si hablamos de sitios fresas de videos, no se pierda este

Archivado en POSTS, TRABAJO PERIODÍSTICO, CASA DE SITIOS | 3 comentarios »

Lobos de la sombra

05/16/07 4:36 PM por Alejandro Páez Varela

“CASA DE SITIOS” ES UNA COLUMNA QUINCENAL
QUE SE PUBLICA EN DÍA SIETE

mangascoloradas.jpg

Un poquito antes del fin del mundo, muy cerca de Nogales, Sonora, hay un pueblo minúsculo llamado El Sásabe, municipio de Sáric (GPS: 31°28′21.83″N, 111°32′38.35″W). Es un punto de cruce hacia Estados Unidos, y está enclavado en la región más caliente del hemisferio norte; las temperaturas pueden llegar a 56, 57 grados centígrados. Los Pimas habitaron estos territorios originalmente; hoy es tierra de nadie. Cientos de desventurados que llegan hasta allí con la intención de cruzar al otro lado. Decenas de ellos muere en el intento. Esa es la fama que persigue a El Sásabe: punto de partida hacia la muerte casi segura. Y la gente sigue llegando, se sigue arriesgado. Muchos en el pueblo obtienen sus centavos con el negocio, se sabe. Es un drama que nadie quiere ver; tiene dimensiones de tragedia humanitaria. Seguro los miles de paisanos de Felipe Calderón cruzan por El Sásabe y mueren en el desierto. Pero esa es otra historia.
Al norte de El Sásabe está una reservación india, Tohono O’odom, la sede oficial de los Lobos de la Sombra, una unidad formada en 1972 –por decreto del Congreso de Estados Unidos– con indios Navajo, Sioux, Lakota y Apache para cazar a los mariguaneros y traficantes de personas, que por esa zona abundan. Podrán imaginar que el nombre viene de sus métodos: son verdaderos lobos en manada, y según el Smithsonian, “posiblemente los mejores cazadores del mundo”. Recomiendo esta liga para más detalles.
Los Lobos se han ganado buena reputación por sus oficios. Utilizan métodos tradicionales (en un mundo de satélites y cámaras infrarrojas) para cazar a sus presas o para mantener la vigilancia, herencia de sus vidas pasadas, en tribus, antes del genocidio que casi extingue sus naciones. Además son resistentes como posiblemente pocos hombres en el planeta: sobreviven en condiciones en las que yo, por lo menos, no duraría ni media mañana. Por eso se han convertido en entrenadores de guardias fronterizos de países como Kazajstán, Uzbekistán, Latvia, Lituania o Estonia, que padecen por el intenso tráfico de drogas y armas.
Así llego hasta el otro lado del mundo, hasta Afganistán. Los Lobos de la Sombra acaban de ser embarcados hacia aquella región. Sí señores. Leo en The Times de Londres que ahora van sobres los huesos (en este caso aplica como en pocos) de los Talibán y los islamistas de Al Qaeda. Van por Osama bin Laden. Eso dicen, que ¡van por él! Ay, mi Dios. A ver si regresan. George W. Bush quiere arrastrar a todos a su fracaso. Pobres Los Lobos. Simpatizo con ellos y toda la cosa, pero, carajo, ya se dejaron embaucar. Alguien tendría que advertirles que en esa zona, entre Pakistán y Afganistán, ni el ejército británico pudo. Qué va: ni los omnipotentes mongoles del imperio Khan.
Bueno, hasta aquí llego ahora. Empecé en El Sásabe y termino allí.
Independientemente de lo atroz del drama de los inmigrantes, esa región de México y Estados Unidos tiene unas sierras, unas montañas, unos valles que dan ganas de morir allá. Después de una lluvia, cuando el suelo florece por un día. Morir allá. Pero antes de morirme, les dejo algunas ligas para que viajen hacia aquél mundo, aunque sea por Internet.
Nación Apache
Nación Navajo
Nación Sioux
Nación Lakota
Museo Arizona-Sonora
Museo natural de Sonora
Arizona turística

EL CUARTO APARTE

Los Apaches eran unos guerreros excepcionales
y su nombre viene de allí

Mangas Coloradas fue asesinado a pedradas
y en prisión) por soldados de EU a cargo del general West

Tatanka Iyotake, o Toro Sentado, derrotó al general Custer y luego se rindió.
Lo mataron porque su baile “amenazaba a EU”

Archivado en POSTS, TRABAJO PERIODÍSTICO, CASA DE SITIOS | 2 comentarios »

LECCIONES DE UN DESNUDO COLECTIVO

05/12/07 11:08 AM por Alejandro Páez Varela

tunick2.jpg

PUBLICADO EN LA SECCIÓN DE OPINIÓN DE EL UNIVERSAL

Spencer Tunick (Nueva York, 1967) comprobó hace una semana, en el Zócalo del Distrito Federal, que los mexicanos son (somos) almas de fiesta. Carlos Monsiváis reseñó el grito de las cien alegres Fridas en la Casa Azul: “¡Diego-Rivera, el pueblo se te encuera!” Qué fantástico. Los amigos que pudieron asistir –me inscribí pero tuve que salir de la ciudad– narran exquisitos episodios y un desorden derivado de la amplia respuesta a la convocatoria. Tunick estará contento. Muchos mexicanos todavía lo están. La instalación (el acto en tiempo real) fue tan llenadora que pocos han reparado en que nos falta ver el portafolio. El artista vino por toda la experiencia, por supuesto, pero las fotos son el testimonio que comparte con el resto del mundo. Y ya nos dimos por bien servidos.
Una palabra, removida y promovida por Tunick nos puso alegremente en cueros. Desnudos llegamos al mundo; así compartimos intimidades y así nos iremos. Desnudamos el corazón y la verdad es desnuda. Nos encueramos, nos abrimos, nos entregamos, vichi somos.
Aún así –con el permiso de Gertrude Stein–, un desnudo no es un desnudo no es un desnudo: el hombre de pantalones oscuros y camisa blanca parece encuerado frente a los tanques en la plaza de Tiananmen, y sin embargo es el individuo más arropado y poderoso del planeta. El barbón lleno de piojos que sacan de una cuasi letrina en Tikrit, Sadam Husein, viste de negro y sus ojos dicen que está desnudo, desvalido frente al destino que lo alcanza. La maldad desvistió huesos que un día fueron hijos, madres y padres, y los obligó a posar para la foto en los campos nazis de exterminio pensando que los había despojado, y no: los arropó para siempre. Los kamikaze creen ir vestidos de honor cuando levantan vuelo, y su causa injusta los hizo ver grises, enajenados, desnudos frente a la historia.
Es obvio que Carlos Salinas se siente envuelto por las telas de la gloria cuando está en el poder, y unos cuantos indígenas, desnudos con sus rifles de un tiro y sus palos simulando armas, lo despojaron de sus trapos y lo exhibieron en carnes frente al mundo. Dos individuos se creen vestidos por una banda presidencial (Andrés Manuel López Obrador y Felipe Calderón), pero ambos están desnudos, y parecen no medir que el tiempo les reclamará congruencia, les escatimará cada prenda. Vicente Fox se pasea por el continente creyéndose vestido, y lo que hace, a mi parecer, es evidenciar su lamentable desnudez. George W. Bush tuvo la oportunidad de ponerse la capa de la decencia y el honor después del S-11, y cada muerto, cada exceso, cada disparo inmoral lo han desnudado hasta descubrirnos a un minúsculo –y no por ello menos dañino– hombrecillo sin honra, sin gloria.

DESNUDAOS

efe2752424-copy.jpgA finales de los 80 y durante los 90, atribuyeron a Peter F. Drucker (1909-2005) el origen de una religión perversa llamada “éxito”. En las mesas de los Sanborns o en las librerías abundan libelos –la gente sigue gastando dinero en ellos– que inspiraron la filosofía de la administración federal pasada. “Debemos buscar el éxito”, decían. Recuerdo las palabras en los labios de Marta Sahagún y me siguen dando ñáñaras.
Esa filosofía deshumanizada fracasó porque estaba basada en un error: el éxito que se vendió –“con mentalidad empresarial, muchachos, vamooos!”– jamás puede ser alcanzado por una mayoría. Y lo vimos. La pirámide del crecimiento “a lo empresarial”, por razones de geometría (o de management), muestra que arriba hay una punta reducida a la que pueden llegar unos cuantos, y que abajo está una base que la sostiene. Eso es una pirámide. El éxito “empresarial” es un engaño. Y Drucker lo quiso gritar cuando todos se sentían “empoderados” (ay, mi Dios, qué terrible terminajo. Lo repetiré en protesta).
Drucker vivió modestamente sus últimos años en los suburbios de Los Ángeles. Allí rumió las desventuras de políticas malentendidas que “empoderaron” a miles de merolicos sin escrúpulos, que abultaron sus cuentas y marcaron un estilo de vida colectivo basado en el error. El humanista, periodista, filósofo, historiador, economista, profesor, teólogo, crítico de arte, novelista, gurú de los gurús y padre del management moderno se dio tiempo para tratar de componer la torcedura. Si leyeran un poquitito, los políticos “empoderados” a principios de 2000 se habrían dado cuenta de su oso. No digo más.
Cito a Drucker en una entrevista para la revista Wired: “Un individuo no hace la diferencia, hasta que esa diferencia beneficia la vida de otras personas”. Es decir: el éxito individual llegará si trabajamos para que sea colectivo; sólo si invertimos la pirámide y la base queda arriba y la punta abajo. Ese se supone que es el destino del servicio público: que los de arriba sean los más, y los de abajo, los “empoderados”, sirvan de sostén. Pero la sola imagen de la pirámide invertida causó vértigo.

DESNUDOS SOMOS
No se si Arturo Montiel es culpable de lo que se le acusa, pero allí, en su éxito económico, en su risco de propiedades y cuentas bancarias, se ve desnudo. (Aplíquese su ejemplo hasta el infinito). Desconozco si Carlos Slim, Roberto Hernández y los otros súbitamente multimillonarios –en este país con tantos miserables– saldrán con ropa del juicio de la historia.
Lo que sí puedo decir es que no deberíamos necesitar a Spencer Tunic para vernos cada mañana con honestidad, a calzón quitado. Desnudos. No deberíamos esperar una invitación puntual para la foto: cada día se nos refrenda una oportunidad de oro ante al espejo.
Preguntémonos allí, a solas, frente a nosotros mismos: ¿Soy de los que hacen la diferencia? Mi vida, ¿aporta algo a la de otras personas?
Porque esa es la esencia del éxito: el usted, nosotros y ellos. Lo demás, el “yo”, son falsas expectativas que conducen al egoísmo. Ya lo vivimos. No permitamos que nos vuelvan a arrastrar a las plazas de nuestros pueblos; no dejemos que nos lleven al Zócalo de la Ciudad de México. Mejor que sean Tunick o el desenfado.
Ya ve: los “empoderados” terminan siendo los de siempre: los que están arriba de la pirámide.

Archivado en POSTS, TRABAJO PERIODÍSTICO | 3 comentarios »

LA PELIGROSA ESTRATEGIA DE FELIPE CALDERÓN: ¿Y SI EL EJÉRCITO MEXICANO FALLA EN SU LUCHA CONTRA LAS DROGAS?

05/8/07 3:52 PM por Alejandro Páez Varela

newsweek-apnet.jpg

UN TEXTO DE ALEJANDRO PÁEZ VARELA,
PUBLICADO EN NEWSWEEK EN ESPAÑOL

El 16 de abril pasado, al mismo tiempo que el mundo se conmovía por el asesinato de 32 inocentes en la universidad Virginia Tech de Estados Unidos, los medios mexicanos de Internet se debatieron, durante todo el día, en su terrible dilema: si destacar la noticia de aquella carnicería (como lo hicieron los portales a nivel internacional), o dar prioridad al hallazgo de 22 individuos ejecutados –algunos de ellos militares– en diferentes regiones de su propio país, resultado de escacas 24 horas en la guerra que libran los grupos del crimen organizado, policías locales y federales y el Ejército de México a causa de las drogas.
Empresas de medios como EL UNIVERSAL, REFORMA, LA JORNADA, MILENIO o EXCÉLSIOR, las de mayor prestigio en el diarismo de la capital mexicana, resolvieron el conflicto noticioso en tiempo real: fueron alternando ambos acontecimientos en las portadas de sus sitios web durante el día. Pero a la mañana siguiente, en sus versiones impresas del 17 de abril, se convirtieron en un catalizador del nivel de preocupación que se vive a nivel doméstico: tres destacaron como notas principales la sangrienta jornada del narcotráfico; uno más prefirió un asunto sindical, y el restante, sólo uno de cinco, optó por la matanza de Virginia como el tema más destacado del día anterior.
Desgraciadamente, este botón es sólo una muestra de la realidad con la que México padece el 2007. El día en el que el coreano Cho Seung Hui disparó contra inocentes en Estados Unidos, en suelo mexicano, además de los 22 ejecutados, un periodista del estado fronterizo de Sonora, Saúl Noé Martínez Ortega, de 35 años, fue secuestrado por un comando armado frente a un cuartel de policía, mientras que en otro punto del norte de México 100 agentes municipales, estatales y de la Policía Ministerial, eran esposados en siete poblaciones de Nuevo León por posibles relaciones con el narcotráfico.
El cuerpo descompuesto del periodista apareció días después a muchos kilómetros de la ciudad de Agua Prieta, Sonora, en donde fue “levantado” –sinónimo de “secuestrado por el narco”–; la autopsia reveló que había muerto a golpes; sus asesinos burlaron varios retenes y lo transportaron hasta el vecino estado de Chihuahua para tirarlo. Los 100 agentes, y otros más que se han acumulado en pocos días, permanecen detenidos. Así de dura es la actualidad en México. Las autoridades no aportan datos exactos; pero por declaraciones dispersas y cálculos de los medios, se estiman entre 800 y 900 los muertos por hechos relacionados con el narcotráfico, del 1 de enero al 15 de abril de 2007. Es decir, en tres meses y medio.
La extendida jornada de violencia causada por la guerra de las drogas, que a diario arroja muertos de un bando y de otro, es la peor que se recuerde en la larga campaña del país contra los traficantes. No por nada México se convirtió el país de más alto riesgo para el oficio de periodista después de Irak, según organismos internacionales.
Ahora lo que más preocupa, a razón de los eventos y los resultados de las acciones de gobierno, es que el Estado echó cartas que se había reservado durante décadas. Felipe Calderón, quien asumió la presidencia el 1 de diciembre de 2006, hizo lo que ningún otro mandatario: sobreponer el combate al narcotráfico a todas las estrategias nacionales y plantearlo como la tarea central. También por primera vez, el gobierno central entregó el paquete al Ejército mexicano, institución de alto prestigio en el país (las encuestas comparan su validación junto con la Iglesia católica, por ejemplo), cuya capacidad y efectividad está ahora en juego.
Calderón, quien ganó con estrecho margen las elecciones, se inauguró utilizando a las Fuerzas Armadas como pilar en su aparente plan de validación (NEWSWEEK EN ESPAÑOL, 22 de enero de 2007). Y ya cumplió casi cinco meses al frente del gobierno. Muy pronto la oposición política intentará acorralarlo con los resultados del arriesgado plan, si es que no son positivos. Además el país se ha vuelto más sensible en estos años. Soportó 70 años de discursos triunfalistas del Partido Revolucionario Institucional (PRI), y ahora confía más en su percepción diaria sobre materias como la inseguridad. Las calles le dirán si hay o no avances.
Todavía más adverso será para el joven mandatario la reacción de la sociedad civil, más organizada, más activa y demandante, cuando le exija que cumpla la promesa de ser el presidente de la mano firme, el de la seguridad, dos asignaturas en las que su antecesor, del mismo partido, falló.
Un plazo sicológico acosa al presidente: el 1 de junio, dentro de unas semanas, cuando cumpla los primeros seis meses de gobierno. Si su plan para someter al narcotráfico no convence, los reclamos caerán como lluvia. Y entre la lluvia tupida, vendrá un granizo de a kilo: haber usado a las fuerzas armadas. ¿Valía la pena sacar al Ejército a las calles para enfrentarlo con el poder de los narcotraficantes? ¿Fue sabio Calderón al exponer el prestigio de la Institución? ¿Hizo bien sus cálculos al usarlos como herramienta política para la validación de su mandato?
¿A quién se tendrá qué recurrir, si el último recurso fracasa?

narco-calderon3.jpg

RÍOS DE SANGRE
A causa del narcotráfico, México ha padecido repuntes de violencia en diferentes momentos durante las últimas décadas. Cárteles como el de Tijuana, el del Pacífico, el de Juárez, el de Sinaloa, el de Guadalajara y, más recientemente, el del Milenio, han protagonizado luchas intestinas y purgas que también han tocado a los agentes del gobierno. Pero nunca como ahora. Esta nueva guerra tiene matices inéditos que la hacen ver como la más cruenta y encarnizada.
Los grupos criminales han extendido su campo de batalla (lo que supone que también han expandido sus redes de tráfico) a casi todo el país. Durante décadas se pelearon las calles de ciudades enclavadas en los estados de Baja California, Sonora, Sinaloa, Durango, Chihuahua, Jalisco y Tamaulipas. En la pasada administración, con Vicente Fox, se extendieron a Nuevo León, cuya capital, la rica ciudad industrial de Monterrey, había estado ausente de las ejecuciones y atentados contra policías. Además acentuaron su disputa por la capital, el Distrito Federal; por Quintana Roo, Tabasco, Yucatán, Michoacán, Jalisco y Veracruz. Llevaron la intranquilidad a entidades pacíficas, como Aguascalientes y Querétaro.
Los cárteles han sacado a relucir armas cada vez más poderosas, evidenciando su estrecha relación con un mercado negro de altos vuelos. En un derroche de atrevimiento, en abierto reto al poder del Estado representado ahora en el Ejército mexicano, atacan cuarteles con granadas y rifles de asalto; usan chalecos altibalas, llevan uniformes de las fuerzas oficiales y recurren a equipo militar, como los lanzagranadas. Cada vez es más común el decomiso de explosivos plásticos, por ejemplo, o de equipos de vigilancia sofisticados a los que antes tenían acceso sólo las unidades de inteligencia del gobierno.
Los asesinatos se han tornado más violentos y descarados. Emulando tácticas de los grupos islamistas radicales de Medio Oriente y Asia Central (Al Qaeda, los Talibán), degüellan a sus oponentes, sicarios o agentes policiacos, y les toman videos terroríficos que luego filtran a la prensa o suben a la red. Cabezas de traficantes y policías, supuestos “soplones” o simples civiles acusados de “colaboradores”, aparecen junto a carreteras y las han llegado a lanzar a salones en los que se desarrollan fiestas (como sucedió en un pueblo de Michoacán) o las han colgado en las rejas del edificio del poder local, como pasó en la turística ciudad de Acapulco.
Se han atrevido a publicar en diarios regionales amenazas o “anuncios”. Tienen redes de radiocomunicación con claves cifradas propias. Usan redes de Internet como Youtube o Google para mandarse mensajes, o para abrir debates en los que defienden a sus jefes o a sus organizaciones con el fervor que antes parecía reservado a los hinchas del futbol.
Asesinan a funcionarios, a policías, a investigadores, y a elementos del Ejército. Han intentado matar, incluso, a generales y diputados, algo impensable hace muy pocos años.
Atentan contra las oficinas de la prensa y contra su personal, y han convertido a México –según Reporteros sin Fronteras, la Organización de Estados Americanos y la Sociedad Interamericana de Prensa–, en el país más peligroso para los periodistas después de Irak. Y más lejos: han llevado a que muchos periódicos mexicanos anuncien que no harán más investigación sobre terrenos del narcotráfico, para no acarrearse atentados, en un país en el que los autores de desapariciones o ejecuciones de periodistas jamás son llevados ante la justicia.
El crimen organizado ha aprovechado bien la impunidad. En lo que va de 2007 ya desaparecieron a un reportero del diario Tabasco Hoy, Rodolfo Rincón Taracena; mataron a Martínez Ortega en Agua Prieta, y ejecutaron en Acapulco a Amado Ramírez, corresponsal de la mayor cadena de televisión de habla hispana, Televisa.
A principios del mandato de Calderón fueron extraditados a Estados Unidos jefes narco detenidos en administraciones anteriores. Casi a diario, las policías federales y los militares anuncian el arresto de células criminales o decomisos de droga. Sin embargo, estas acciones, que se publicitan de manera espectacular, no parecen ser suficientes.
Vicente Carrillo Fuentes, los hermanos Beltrán Leyva, Ismael “El Mayo” Zambada, Joaquín “El Chapo” Guzmán (este último fugado de prisión en el gobierno de Vicente Fox), Heriberto Lazcano, y otros identificados como las cabezas de los grupos más poderosos (y no de células operadoras) siguen en libertad. Y parecen ganar fuerza y espacios a diario porque en ese mundo, como en ninguno otro, lo que no mata fortalece: cada arresto y cada grupo desmantelado beneficia al que está agazapado, a la espera de su turno.
Flaco favor le habrá hecho Felipe Calderón al Ejército si su decisión de involucrarlo en la guerra falla. Como pocas veces, las fuerzas armadas tienen comprometido su prestigio a resultados tangibles, creíbles y definitivos.

narco-calderon2.jpgEL PILAR DE LA ESTRATEGIA
Limitar el uso del Ejército en ciertas tareas tiene historia en México, y raíces muy profundas. Se remonta a Benito Juárez, un presidente elevado a icono. En el ámbito doméstico y en el internacional, las fuerzas armadas han sido sustraídas durante más de un siglo de tareas que en casi cualquier nación asumirían de manera “natural”. El país no aportó soldados a la Primera Guerra Mundial, y entró hasta 1942 a la Segunda conflagración sólo después de que dos de sus barcos petroleros fueran hundidos por la Alemania nazi. En tiempos modernos capoteó las presiones para que jugara un rol activo en las guerras de Afganistán y de Irak, a pesar de las presiones ejercidas en su momento por el principal socio comercial y vecino, Estados Unidos, y asumiendo las consecuencias de un enfriamiento en las relaciones bilaterales, que habían jurado, meses antes, un estrechamiento sin precedentes.
En política interior, el cuerpo armado tuvo enorme poder después de la Revolución de 1910. A pesar de que el país fundó la modernidad en los líderes militares, éstos fueron desplazados de actividades civiles en un proceso que duró casi 50 años, y para finales de los 60 ya no asumieron carteras políticas (como la presidencia del gobernante Partido Revolucionario Institucional, PRI, entregada en 1966), o de gabinete, que durante la primera mitad del Siglo XX le fueron permitidas, más allá de la cabeza de la Secretaría de la Defensa Nacional, su ámbito natural.
Y de igual manera, casi con la misma determinación, el Ejército fue excluido de la lucha contra el narcotráfico. Aunque contenerlo en estas tareas no está inscrito en principios ideológicos que se aplican en conflictos internacionales (la alternativa por la autodeterminación de los pueblos y la llamada “Doctrina Estrada”); pese a que tampoco era parte de la inercia moderna de separar a los militares de la vida civil y política, el combate al narcotráfico le estaba vetado. Hasta el gobierno de Felipe Calderón. En el pasado, las fuerzas armadas participaron, sí, en operativos conjuntos, como el que derivó del asesinato sobre suelo mexicano, en 1985, del agente encubierto de la DEA (Drug Enforcement Administration) Enrique “Kiki” Camarena. En aquellos años, los gobiernos de México y Estados Unidos entraron en una confrontación sin precedentes para la que el entonces presidente Miguel de la Madrid no dudó en disponer de los militares. Policías y comandantes civiles, oficiales y soldados acabaron en unos años con una generación de criminales y dieron golpes espectaculares. Pero una vez alcanzados objetivos, por lo menos ante la opinión pública –y cuando menguó la presión de Washington– el ejército fue regresado a los cuarteles y la atribución fue reconfirmada a la Procuraduría General de la República (PGR).
Los motivos para no involucrar a los militares en el combate a las drogas fueron muchas; varios de ellos aplican todavía hoy. Se entiende mejor en su contexto. Por ejemplo: entre los años 70, 80 y 90, con una creciente insurgencia, México fue señalado en Estados Unidos y en Europa como una dictadura disfrazada por el poder hegemónico del PRI y la falta de apertura para la oposición. Sacar al Ejército a las calles entonces, aunque fuera con la intención de desarticular al crimen organizado, habría confirmado sospechas y acarreado fuertes señalamientos del exterior, y no se diga internamente.
En las décadas 60 y 70, el país vivió un brote de descontento social que en el terreno urbano llevó al asesinato de estudiantes en octubre de 1968; en el campo se reportaron levantamientos armados de guerrillas que también fueron aplastadas, como la de Genaro Vázquez o la de Lucio Cabañas. Si las fuerzas armadas, acusadas de opresoras, hubieran sido abanderadas oficialmente –hay que recordar que la llamada “guerra sucia” contra los guerrilleros era “extraoficial”– para combatir el tráfico de drogas, habrían sido llevadas a Guerrero, Oaxaca y otros estados del sur en donde se siembra amapola y mariguana desde hace décadas, pero en donde se concentraba la gran mayoría de los focos de resistencia campesina, cuyo combate clandestino arrojó quejas por violaciones de derechos humanos que todavía no terminan de aclararse.
Otra razón para no meter al Ejército en el combate de las drogas fue, durante años, el temor a que sus oficiales fueran corrompidos por el dinero del narcotráfico. El análisis de los últimos años confirman que es posible. Generales como Jesús Gutiérrez Rebollo, Francisco Quirós y Mario Arturo Acosta Chaparro, y otros oficiales de mediano rango, fueron comprados por poderosos narcotraficantes en los 90 y dieron a las fuerzas armadas una mala fama que no necesitaba: finalmente, la guerra contra las drogas no era la suya. Fueron llevados a juicio, pero la herida quedó abierta. Aunado a lo anterior, otro fenómeno reciente alimentó más esta variable de la duda: los “Zetas”. Según varios reportes y declaraciones de los mismos detenidos, muchos de los miembros de esta organización paramilitar al servicio del Cártel del Golfo que comandaba Osiel Cárdenas –quizás la más sangrienta que se tenga memoria– son soldados u oficiales desertores del Ejército.
Pero de todas las razones que hubo para mantener al Ejército fuera del combate a los narcotraficantes, una se mantuvo casi completamente acallada. Si una Institución del Estado mexicano no podía ponerse en duda, era justamente las Fuerzas Armadas. Y ahora está en duda si cumplirá con éxito la tarea asignada por el presidente de México. Frente al crecimiento de la violencia y la radicalización en los métodos de los narcos para ejecutarse entre ellos o atentar contra el Estado, una pregunta llegará, inevitablemente: ¿Puede, el Ejército, con el narcotráfico? Y si la respuesta es no, a seis meses o a un año de habérsele involucrado, vendrá la otra pregunta derivada: ¿valió la pena exponerlo a un fracaso, después de mantenerse como uno de los pilares de la Presidencia de la República, como Institución fundamental de los mexicanos?

narco-calderon1.jpgEJÉRCITO POPULAR
A diferencia de muchas otras fuerzas armadas en América Latina y en el mundo, y a pesar de sus altibajos en algunos momentos del Siglo XX, el Ejército mexicano es considerado una Institución con gran arraigo popular. México cruzó por una revolución que permitió la refundación del país, y los militares fueron pieza central en el proceso. De sus filas han salido personajes de gran presencia: Lázaro Cárdenas, por ejemplo, gobernó de 1934 a 1940 y sigue siendo un personaje tan respetado que en algunas regiones de México aún hoy se le llama “tata”, es decir, “padre”. Además, el Ejército está formado por gente del pueblo, y la carrera militar es una opción viable para escalar en la sociedad, algo que no se ve en otras fuerzas armadas, que son usadas para dar carrera a los hijos de las élites. El ejército de Chile es un buen ejemplo de ello.
Los narcotraficantes han enlutado a miles de familias durante años, y aunque en algunas regiones son protegidos, las encuestas dicen los mexicanos respetan la autoridad moral de sus fuerzas armadas. De hecho, según la encuestadora Parametría, 89% de los mexicanos estuvo de acuerdo en enero de 2007 en que el Ejército participara en la lucha contra las drogas… aunque eso no quita que mantengan sus dudas sobre el resultado de la actual campaña: en enero de 2007, 49% de los mexicanos consideraba que los narcos podían ser controlados, contra un 44% que opinaba que no. A marzo, la percepción cambió: 50% cree que no pueden ser sometidos, y un 46 piensa que sí.
Esto dimensiona qué tan importante es, no sólo para Felipe Calderón, sino para los mexicanos en general, que esta guerra sea ganada por el Ejército.
Los fracasos de las policías civiles en el combate al narcotráfico siempre se diluyen. Pocos recordarán quiénes fueron los estrategas de las políticas contra el crimen organizado en los 80, o en los 90, por decir. Pero el fracaso de los militares cuenta como derrota de un ejército. Y las derrotas de los ejércitos no se borran tan fácilmente: hay que pensar en cómo se ha mantenida viva en la memoria –usando al ejército estadounidense como ejemplo– la guerra de Vietnam; o cómo impacta hoy la evolución del conflicto en Irak.
De allí que cada vez sea más urgente para el Ejército mexicano y para su Comandante Supremo, Felipe Calderón, mostrar resultados contundentes. A la voz de ya.

Archivado en POSTS, TRABAJO PERIODÍSTICO | 24 comentarios »

« Previos Siguientes »