El que lea, entienda
Job 1:12
Y dijo Jehová a Satán: He aquí, todo lo que tiene está en tu mano: solamente no pongas tu mano sobre él. Y salióse Satán de delante de Jehová.
Uno se vuelve ciego frente al amor. Ciego. Y te gustas las putas, las que te desprecian, las que te lastiman deliberadamente. No puedo describirlo. Ella me dijo que a uno le da por convertirse en El Salvador. Se me hizo una grosería. “Todos se creen Jesús, El Salvador. Todos han querido en algún momento rescatar a su María Magdalena de las calles”, sonrió, y me miró a los ojos y al bulto del pantalón. Se me lanzó al cuello; se me puso de espaldas para que le sintiera las nalgas. Me dobló. Me hizo pagar. Yo quería a esa mujer. Ella lo supo. Me dio cuanto quería pero no me entregó el alma. Pendejo yo. Pendeja ella, porque se compró la idea de que era puta y me la restregó en la cara.
“Soy puta y quieres salvarme”, dijo, y yo sentí una rasgadura en la camisa, en la carne, en las costillas. Y adentro, en el corazón, se vinieron ríos incontenibles de sangre que compitieron con las lágrimas.
El que lea, entienda.
En ocasiones escuchamos palabras que ni siquiera nos han dicho, tan solo las soñamos, anhelamos, pretendemos hacerlas reales y es cuando nos echan el balde helado.
¡Qué llore a ríos y a mares y a océanos, qué más da…!
Cuantaas veces nos engañamos, creyendo que podemos lograr el milagro que otros no lograron.
que podemos (casi sin proponernolo), obtener lo que tanto creemos desear.
Excelente como todo lo que leido de usted. Lamento no haber estado en la pasada feria del libro de mi ciudad; Saltillo, porque deseaba poder saludarlo personalmente y hacerle patente mi admiracion hacia su trabajo. Espero haya otras oportunidades en el futuro.
Tengo acceso a su trabajo gracias a la revista Dia Siete, que llega con el periodico de los domingos. y asi, fue como llegue a esta pagina.
Lo felicito por sus proyectos, sus trabajos, sus logros y sus errores, que como a todos, nos hace lo que somos, pensamos y escribimos.
Saludos cordiales desde la capital del sarape = )
Busca y encontrarás, hay alguien, al menos eso es lo que creo… mmm sí firmemente. Tú no rescatas a nadie ajeno ni por convicción, nada más a tí mismo, y eso si caes en la cuenta de que necesitas ser rescatado.
Jaja! Es enredoso.
Chao!
No sólo las féminas comentan; una anotación, y una pregunta:
…porque nada hay más lamentable que un hombre esforzándose por mover a otro que está muy bien como está, que se siente perfectamente en la posición que le da la gana…
…me han mirado como miraría la gente a alguien que se trepara a un altar y tironeara de Cristo para sacarlo de la cruz.
El perseguidor (Fragmentos)
J. Cortázar
Y, ¿qué pasa cuando no te cobran?, cuando lo que buscan en ti, es “la luz que salió de tú costado”…
Na´mas…
Saludos