¿Caníbal de la Guerrero?
10/28/07 12:38 AM por Alejandro Páez Varela||||| PRENSA MENTIROSA…
“Devoraba los descuartizados cadáveres de las mujeres”. Falso.
“…La escalofriante y sobre todo enfermiza historia de este escritor [falso] sería el único antecedente de un caníbal [falso] que seleccionaba a sus víctimas en las calles [falso] de aquí, del Distrito Federal”
“Un escritor de telenovelas [falso] y de guiones de terror [falso]”
“CASA DE SITIOS” ES UNA COLUMNA QUINCENAL
QUE SE PUBLICA EN DÍA SIETE
El Caníbal de la Guerrero no era caníbal. Tampoco cocinero, ni un buen comenzal. Me propongo darles algunas claves para argumentar lo anterior, con todo respeto para las víctimas.
Con los datos que tenemos hasta ahora, podemos saber, primero, que José Luis Calva Zepeda no comía por placer. Doy sólo dos razones: Porque su adicción a la coca le inhibía el deseo de ingesta y le afectaba el olfato y las papilas gustativas; y por sus propios dichos: “Soy gastrónomo por afición, no de degustación, sino de elaboración”, según escribió.
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Podríamos entonces argumentar que lo que realmente le atraía era cocinar, no comer. Pero tampoco era así. A Calva le gustaba la carne recocida, algo que un buen cocinero no haría. Primero la hervía, y luego la ponía a la plancha para freírla con aceite. La evidencia dice que la degustaba con limón, si los datos de la policía hasta ahora son ciertos. Es decir, mataba completamente el sabor de la carne. El tipo, entonces, no merece el respeto ni de un chef ni de cualquiera que sepa hacerse unos tacos de filete.
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Quizás, o entonces, lo que realmente disfrutaba Calva era cazar a su presa –léase conquistarla–, descuartizarla y filetearla. Eso no lo hace un caníbal en el sentido ortodoxo de la palabra; lo realiza un depredador. Salta la duda también de qué tanto es tantito: es decir, cuánta carnita de humano debes comer para ser caníbal, porque yo, y muchos como yo, tenemos la maña de quitarnos los incómodos padrastros con los dientes y pasarlos con saliva.
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Este depredador maligno cazaba, pues, sin hambre y sólo por placer. ¿Que probaba carne de sus presas humanas? Sí, y qué. Si Usted está de acuerdo con que Calva era más bien una bestia, entonces no era caníbal, sino antropófago, porque un caníbal es el que se come a los de su propia especie…
• Pero para una definición más puntual sobre canibalismo y antropofagia, vaya a Wikipedia y aplique “canibalismo”, o dé clic aquí
La verdad he leído muy poco de lo que Calva Zepeda escribió. Tampoco soy crítico literario, que es una especialidad que respeto. Lo que he visto hasta ahora me parece muy medianito. Habrá que esperar a que salgan más de sus textos para emitir un juicio.
Lo que sí puedo decir es que, como asesino en serie, fue un verdadero mediocre.
• Lea aquí algo sobre asesinos en serie:
http://www.asesinos-en-serie.com/
http://www.pasarmiedo.com/asesinos_serie.php
http://www.asesinatoserial.net/
En fin. Por respeto a las víctimas y a sus familias, la historia de este hombre podría analizarse con menos sensacionalismo (y de manera más seria, no como lo he hecho hoy) porque lo que veo es, sin ser tampoco siquiatra o adicto a CSI, el caso de un sujeto destruido por su entorno, por esta sociedad descompuesta que afortunadamente un día llegará a su fin.
(¿Qué noticias me tienen sobre el hoyo negro que viene hacia nuestra galaxia? ¿Algo nuevo? ¿Se ha movido? ¿Se tarda mucho?).
CUARTO APARTE:
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