MORIR EN AFGANISTÁN

09/23/04 1:22 PM por Alejandro Páez Varela

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Dos días antes del 11 de septiembre de 2001, Ahmed Shah Massud, de 44 años, aceptó recibir a dos periodistas Tora Bora. Lejos, muy lejos la zona Pashtún, en donde, ahora sabemos, ya se tejían redes de escape para dos personajes clave: Osama bin Laden y Ayman al-Zawahiri.
Eran dos. Traían cámara de video y presentaron credenciales de una televisora. Se sentaron en una alfombra. Acordaron los términos de la entrevista. Luego, uno de ellos dijo que encendería la cámara. Bum.
Pobre león acorralado; no tuvo tiempo de rugir una vez más. Osama sabía lo que estaba por venir, justo dos días después. Massud, muyahidín incómodo. Y al final, león sin garras. Continuar »

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IDEAS DEL TERROR

09/5/04 1:35 PM por Alejandro Páez Varela

Hay que imaginar a un hombre indignado que predica el fin de Occidente como lo conocemos y el inicio de una era de redención. Hay que pensar en este individuo austero y de trajes raídos, que habita un Egipto secuestrado primero por una vieja monarquía corrupta y luego por un dictador. Hay que entenderlo como un filósofo profundamente religioso, que se molesta por la miseria a la que ha sido reducido su pueblo; que demanda justicia social, que aborrece “la decadencia judeocristiana” de Estados Unidos, que se siente dolido por el racismo que él mismo padeció en su corta estancia en ese país, que es perseguido por sus creencias políticas y religiosas, que pasa grandes periodos de su vida bajo tortura, pisoteado y encarcelado. Hay que verlo entregado a la oración, a la lectura del Corán y a escribir sus propias interpretaciones desde los 14 años. Hay que pensarlo salvando miles y miles de páginas redactadas en la clandestinidad de su encierro de una década. Hay que ver a este hombre de baja estatura momentos antes de la horca, con el rostro reventado a golpes, esperando la orden del verdugo que lo convertirá en mártir. Hay que analizar el contexto y su visión del mundo y no será difícil entender, entonces, por qué Sayyid Qutb (1906-1966) es considerado el padre del islamismo revivido o renacido –en el mejor de los casos–, o uno de los más fuertes pilares ideológicos del extremismo global, entre cuyas cabezas más prominentes figura Osama bin Laden. Continuar »

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