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Jun

CARLOS MONSIVÁIS: NO HAY CAUSAS MENORES

PUBLICADO EN EL UNIVERSAL

“Es muy fácil decir ‘Todos somos Juárez’ si no vives en Ciudad Juárez”, dijo Carlos Monsiváis. Sería una de sus últimas apariciones por tele, en el programa que él y Antonio Navalón dirigieron durante 50 semanas para TV UNAM. Antes de grabar, sentado en un sillón del estudio sobre Avenida Reforma en el DF –hasta donde llegó con un notorio esfuerzo–, el intelectual, escritor y periodista mexicano expresó, con gran lucidez, con un manejo impactante de datos académicos e información del día, su preocupación por la brutalidad con la que los mexicanos se matan entre sí por la llamada “guerra contra el narcotráfico”.
Aquél día, ante un pequeño grupo, el humanista mostró su malestar por el uso de las armas como estrategia del gobierno federal y por su falta de respuesta a las demandas sociales. Recordó, conmovido, la promesa incumplida de empleo de la actual administración y la manera en la que jóvenes y adolescentes se entregan, por no tener otras opciones, a los “salarios” ridículos que les ofrecen los traficantes de droga para que sirvan al sicariato. Monsiváis pensaba que tanto derramamiento de sangre era evitable. Venía con preocupación cómo el modelo industrial del norte de México (y en especial el caso Monterrey), que en algún momento fue vendido como la ruta del progreso, generó cinturones de miseria desde donde se alimenta una parte importante de la cuota de ciudadanos que la guerra devora.
Crítico feroz de los políticos, don Carlos fue un hombre solidario con los más jodidos. No tuvo causas menores: desde sus trincheras en casi la mayoría de los medios del país, con elegancia y una firme dosis de ironía se lanzó contra las mafias que desde el gobierno, las élites empresariales o los partidos mantienen en la miseria económica, moral y ética a la mitad de los mexicanos. Y a la vez, para no ser un simple “contestatario”, fue, como pocos, un promotor incansable de la cultura, de las artes, de las letras y del periodismo. Muchas generaciones, incluida la mía, bebió de sus textos y se formó con sus ideas.
En el diarismo y de su mano, queda documentada una parte importante de la historia del México contemporáneo. En su recuerdo se podrá encontrar el perfil de un ciudadano valiente y dedicado. Cuando el país se balancea en una cuerda que no promete el equilibrio, para que el sentimiento de abandono más grande, se pierde a un pensador con compromiso.
Usted descanse en paz, estimado señor. Ya veremos cómo salimos de ésta. A ver cómo le hacemos para encontrar –así lo hizo usted– humor para la tragedia.

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Esta entrada fue publicada el Domingo, Junio 20th, 2010 a las 3:08 pm y archivada en POSTS. Puedes seguir cualquier respuesta a esta entrada a través de RSS 2.0 feed.

comentarios

4
  1. Junio 20th, 2010 | Berenize Ree dice:

    Primero Saramago y despues Carlitos. Dios, devuélvenos a Monsiváis y te mandamos a Coelho.!!!

  2. Junio 21st, 2010 | Césr Valverde dice:

    Si tanto amas JUárez, regrésate allá con tu padrino Jorge Zepeda Patterson. Los oprtunistas juarenses que se han refugiado en esta maravillosa ciudad no se cansan de insultar a los defeños (capitalinos) y de proponer una campaña vil como la de “Haz patria, mata un chilango”, porque si nos odian tanto andas por acá. Periodistas mediocres como tú, sólo podrían publicar en periódicos tan importantes como El Universal cuando otro paisano les echa la mano por lástima, y ese es tu caso. Deja de citar a Monsiváis que del DF lo sabía todo y de Juárez no creo que ni siquiera conozca el café Nueva Central, ni la Pila de la Chaveña y menos la ExAduana. Regrésate a revivir el Fronterizo, púdrete en el pseudoperiódico que es Duiaro de Juárez o entierra tu odio contra los capitalinos en esa mierda que llaman El Norte. Eres una verguenza para Juárez, que fácil es defender a Juárez en tu cómoda oficina en Bucareli, vete a defender a tus paisanos que mueren todo los días allá, pero se me olvidaba que “periodistas como tú” vienen a aburguesarse y a chuparle esta ciudad lo que nunca conseguirán en su “frontera más grande del mundo”. Ojalá te atrevas a publicar esto en este blog tan fresa, para que tus millones de lectores te conozcan.

    César Valverde
    PD Yo no me protejo en el anonimato de un blog, cuando gustes te lo sostengo. Por cierto a cuántos miembros más de tu familia Zepeda patterson les hizo el favorcito de sacarlos de su pueblo para hacerlos periodistas “Nacionales”?

  3. Junio 21st, 2010 | Caty dice:

    Gracias por ser tan claro al expresar lo que tantos sentimos por ese hombre ausente ahora, presente siempre…Monsi y su incansable lucha por el mexicano de a pie, por rescatar nuestras raíces, nuestros más bellos recuerdos, por ser quien es, así, en tiempo presente.

  4. Junio 22nd, 2010 | Alejandro Páez Varela dice:

    César Valverde. Como el pintor costarricense.

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