TÍMIDO, BOBO, LENTO Y FEO
/// ESE OTRO QUE SOY YO/// PUBLICADO EN EL UNIVERSAL
Reconozco que fui un estudiante mediano, un alborotador mediocre y un hombre lento para las mujeres. Primero justifiqué mi timidez en la miopía, y después en los lentes. No tuve novia ni en primaria ni en secundaria ni en prepa. Lo mío-mío era andar solo por los llanos; buscar alacranes debajo de las piedras; sacar sapos y barro de las aguas hediondas. Cuando veo a un perro cerrar los ojos y hacer hoyos en los jardines, imagino que así me veían mis hermanos. Así fui. Distante del beis o del futbol, cercano de los terrenos baldíos. Y luego entré a los periódicos y los volví, hasta la madurez, mi único amor.
Soy terriblemente malo para despedirme —y en esto ya no puedo culpar a la miopía—: si le digo adiós al cigarro me lo reclaman la soledad y la ansiedad, y engordo. Cuando me salgo de Facebook se me ocurre la mejor frase para mi estado de ánimo. Dejo a las chicas el día exacto en que florecen, y si pago la cuenta en El Centenario, y si me largo cargado de tequilas, ha de llegar alguien a quien no conozco pero a la que mi vida estaba esperando. Si renuncio al mezcal, se vuelve el trago de moda. Si me corto el cabello a rapa se adelanta el invierno. Si apago la luz del buró, suena el celular. Si me rindo, he vencido. Si odio, me quieren. Y así.
Me hice adulto con la sensación de que nunca estuve a tiempo en donde debía. Nunca. La noche en que mis amigos tuvieron su primer encuentro amoroso yo me quedé en casa. El día en que mi padre se fue, ni siquiera pude verlo cargar las maletas. Escogí a las mujeres que tenían compromisos. Abandoné a la que me amaba para arrastrarme por el suelo, apenado. Compro —estoy seguro— los boletos de lotería que ya jugaron, porque no gano ni reintegros. Si alguien revisa mi iPod se dará cuenta de que escucho sólo de 10 a 15 autores o bandas que no son de esta época, que ya no están o que saben a viejo, a saber: Joy Division, Bach, Depeche Mode, Jean Baptiste Lully, Pet Shop Boys, Radiohead, los Ramones, Mozart, Eliott Smith, The Clash, Pink Floyd, Lennon o Jim Croce. Si fuera repartidor de pizzas, las entregaría crudas o gratis.
Cada vez que me quiero morir me acuerdo que no puedo. Por un lado, no quisiera causar días amargos a mis viejos padres (y por eso esperaré a que mueran, pero, ¿para qué morirme cuando ya no estén? ¿Quién, aparte de ellos, querrá llorarme y, jalándose los cabellos, gritará: “¡No lo comprendieron y tuvo que suicidarse! ¡Por qué!”?). Por otro lado está la cobardía, que a veces disfrazamos. Todos hemos querido suicidarnos, preferentemente por amor. Pero fallamos por cobardes. O porque “se nos olvida”. El dolor, ay, sí, es mucho… hasta que algo se interpone. Recuerdo a un amigo que se tiró al río Bravo en invierno para matarse, y la chamarra de pluma de ganso (azul: yo se la regalé) lo puso a flotar. Otro se acabó el gas preparándole una pata de cócono —de guajolote— a una novia por la que esa misma noche de gala quiso matarse. Un amigo y yo nos emborrachamos de chamaquillos y el cochino vómito no nos dejó acordarnos que lo que buscábamos era valor para quitarnos la vida. Por eso ahora, cuando me quiero morir, recuerdo que no puedo. Me sirve de consuelo. Me evita la vergüenza.
De todo lo anterior no me quejo. Al final no estoy tan solo: en el otro veo retratado mucho de mí. El otro está en mí, también. Me resigna saber que los que parecen más comunes son, en realidad, los menos. Este mundo no es como se ve por televisión.
Es más tímido, bobo, lento y feo.
Es como yo.
O eso creo.
O eso me ofrece consuelo.
Magnífico, qué bueno que estás de vuelta. No me perderé tu columna
En el otro y en los otros verás retratado mucho de tí, finalmente somos espejos y nos vamos repitiendo (aunque suene a mal presagio, a tragedia) y llegamos tarde a todos lados, a la vida misma, incluso!!!
Saludos y felicidades por tus letras
Hola Alejandro, como estas?, me gusta como escribes… creo que lo dejas todo en escritura, todo lo sin esperanza…para finalizar con esperanza y desprenderse de algo muy tuyo que te duele un momento, pero de lo que te levantas con mas fuerza. Me agrada como escribes, saludos y espero seguir leyendo mas temas de ti, aqui y en el universal.
Rosalba
La verdad Alejandro que tengo la duda si es un ensayo de alguien ficticio o es una reflexión con respecto a tu persona, si es lo segundo entonces te diré que no eres el único en sufrir en amores con las mujeres, sé que esto no es un consuelo, pero debes saber que hay un club muy numeroso, al respecto te quiero comentar una anécdota o chiste ´como tú lo quieras llamar: En un pueblo de nuestro querido México, el jefe del sector salud estatal visitó el hospital psiquiatrico de la localidad, ahí en una habitación vió a un enfermo llorando desesperadamente que no podía contener las lágrimas, le preguntó el funcionario al director de lhospital ¿cuál era la causa de su enfermedad? le contéstó que a él lo habían dejado a las puertas de la iglesia cuando se iba a casar con la chica más bonita del pueblo.
Más adelante en su recorrido vió a otro enfermo golpeándose contra los barrotes y contra los objetos, mesándose los cabellos y gritando furiosamente, volvió a preguntar acerca de la causa y le contestó el director; este hombre fué el que se casó con la chica más bonita del pueblo.
Bueno, espero que te haya gustado esta anécdota y te sirva para pasar un buen rato. ¡ Ánimo hay más aspectos bellos en la vida que malos momentos¡
Alejandro, yo también sé que nací a destiempo y me consuela la voz rasposa de Liam cuando afirma: “I’m outta time”. No estás solo, los espejos nos multiplican y siempre nos devuelven distorsionados. Gracias por la belleza de tus palabras porque a mí, leerlas, me hace sentir que no soy la única rareza de este peculiar mundo.
H
No hay nada mejor que refugiarse en las letras, tienes el magnifico don de poder hacerlo y muchos dariamos la vida,incluso, por poder hacerlo tambien. Eres muy bueno, muy normal, muy humano.
gracias por el regreso…
ahhhh, me enamoro de las palabras, por que es lo mas hermoso que conosco. tu siempre tienes las mejores palabras. este es un magnifico texto. gracias por escribir.
Esto está precioso, me recuerda a mi cuando me di cuenta también, que siempre llegué atrasada a todos lados, hasta a mi nacimiento, igual que llegaré tarde a mi muerte, porque uno que la planea tanto para que después llegue cuando lo único que queremos es vivir…
También eso del boleto de lotería ya jugado, me suena familiar… no lo has leído en algún otro sitio al igual que yo?
En fin, me ha agradado mucho. Saludos.
…dentro de mis habitos estaba dirigirme inmediatamente “hasta atras” en mi dia siete todos los domingos para ver una nueva historia… cansado de esperarla, empece a deprimirme con la basura de la caja idiota y luego abri mi cuenta de facebook para buscar otras historias y surcir el hueco que dejaron las paginas de mis domingos… y ahora mis domingos seran mis miercoles…!! que buen regreso alejandro!, gracias por ofrecernos algo de consuelo…
No siempre es un consuelo saber que somos muchos los que agonizamos por este tipo de cuestiones.
El hecho de crearse otro como uno mismo pero al revés es siempre de las mejores soluciones. Mi infancia no fue triste, no fui huérfana por completo, ni mal querida, pero la sociedad siempre se ha resistido a darme un espacio y por permitirme un camuflaje más sencillo.
Así arrinconada fui amando la soledad, leyendo y obteniendo amigos de imaginaciones ajenas hasta crear los propios porque solo son estos los capaces de ser como yo o adaptarse un poco.
Una enorme etapa he vivido de esta manera y lo peor o mejor es que estoy sentenciada a seguir viviendo de la misma forma.
Dentro del recorrido he encontrado varias personas similares que no se si han sufrido o solo como yo fatalizan todo tipo de problemas por más comunes que sean, el único detalle que evita tener buenas relaciones con estas es que tal vez igual que a mí los desprecio su propio tiempo creándose un abominable ego que los imposibilita para abrirse de nuevo. Todo este rosario para decirte que tú eres diferente, eres aquel que al ser rechazado se indigna a tratar a los demás de la misma manera y es lo que tanto admiro de ti. Gracias por ser diferente a nosotros que solo somos unos tímidos, bobos, tontos y feos igual a todos.
Que sigas cosechando éxitos y continué tu guerra con armas de letras.