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EN UN LUGAR SEGURO
||||| HAGA CLIC EN ESTA LIGA: “6:10AM. TIRICH MIR, CERCA DE CHITRAL, PAQUISTÁN. ME TOCA DESCANSO” PARA VER LAS IMÁGENES DEL GSP (MAPAS SATELITALES) DE LA REGIÓN EN LA QUE, SEGÚN LAS AGENCIAS DE INTELIGENCIA, SE ESCONDE BIN LADEN
Los B-57 de EU bombardearon hasta el hartazgo Tora Bora en noviembre de 2001, creyendo que Bin Laden estaba allí. Y resultó que no. A 5 años de aquél ataque, con más información, parece posible delimitar bien la región en la que el islamista se esconde. Pero, ¿por qué no van por él?
PUBLICADO EN DÍA SIETE
El 10 de septiembre de 2001 fue un día especial en el hospital militar de la ciudad de Rawalpindi, Pakistán, pero nadie lo supo entonces. Un hombre poco conocido llegó resguardado por una comitiva que le garantizó seguridad y discreción, y que sustituyó a todo el personal médico de planta en el ala de urología.
Un individuo al que dos informes mantienen en el anonimato (Global Research y CBS) reportó que el enfermo especial fue tratado de manera distinguida. Más que un detenido, parecía ser un hombre de Estado, dijo. Un empleado anónimo del mismo hospital agregó que pocos días después ese mismo sujeto fue ampliamente citado y su foto recorrió el mundo; se dieron cuenta por qué el paciente había sido tratado con tanto sigilo. “Era Osama”, dijo esta segunda fuente. “Escuché a dos oficiales hablar entre ellos sobre los cuidados que debían ofrecérsele a Osama bin Laden”, sostuvo.
El paciente fue tratado de numerosas enfermedades, recordaron otros más. Enumeraron padecimientos de espalda y estómago.
Por separado, Ahmed Rashid, uno de los más reconocidos especialistas en los Talibán desde sus primeros años iniciales (allá en Kandahar), confirmó estos informes, y agregó: “Hubo reportes de que la inteligencia de Pakistán ayudó a los Talibán a comprar equipo [médico] para diálisis, y el rumor sostenía que era para Osama bin Laden”.
Las ISI de Pakistán, consideradas durante décadas como una de las fuerzas de inteligencia más efectivas y con mayor presupuesto en el mundo, en el pasado trabajaron oficialmente de la mano de Osama y de los rebeldes afganos. De las ISI (que dirigió el actual presidente de Pakistán, Pervez Musharraf), los guerrilleros recibieron los presupuestos de la CIA y de Arabia Saudita para mantener la guerra contra los soviéticos, de 1978 a 1988.
Entre septiembre 11 y octubre de 2001, los agentes de las ISI ayudaron, oficialmente también, a establecer contacto con el gobierno del Mullá Omar para “negociar” “la entrega” (las comillas aquí aplican más que nunca) de Osama bin Laden, acusado de los atentados del S-11 en Estados Unidos.
Entonces no es descabellado que el Pentágono y los analistas independientes sostengan que las mismas ISI que ayudaron a Osama en el pasado, lo escondieron esa noche y lo esconden hoy.
Tres años después del ataque a las Torres Gemelas y al Pentágono, CBS News, con el informe en la mano, fue al hospital de Rawalpindi a preguntar por aquella noche del 10 de septiembre de 2001. Le informaron que nada especial había sucedido. Se negaron a mostrar los registros médicos, también.
Osama bin Laden sufre de padecimientos renales. Debe ser atendido con equipo especializado día y noche, o muere. Esto alimenta más la sospecha de que el personaje no está bajo una piedra, solitario, como alacrán. Debe tener acceso por lo menos equipo y personal médicos. Y protección. El hospital de Rawalpindi, Pakistán, que, según los informes, guardó a Osama horas antes de los atentados en Estados Unidos, está enclavado en la mismísima sede del poderoso ejército de Pakistán, que en la década pasada y contra la voluntad internacional alcanzó la bomba atómica, dio un golpe de Estado e impuso a Musharraf, y se permite enfrentar sin bravuconerías, por ejemplo, a un ejército tan poderoso como el de India.
En busca de Osama
Apoyado en la información existente, escribí en agosto de 2003 lo siguiente:
“Hubo un momento probable, entre septiembre y octubre de 2001, en el que los tres personajes se despidieron. Todo indica que estaban en Kandahar. Se habrán abrazado y besado, según sus costumbres. Se puede asumir que el Mulláh Omar decidió quedarse en su base de apoyo natural. Osama bin Laden, sin embargo, se fue hacia Kabul, donde lo esperaban miembros de Al Qaeda y del todavía gobierno Talibán, y de allí, conforme la evolución de los eventos, se movió a Jalalabad, con posible parada en Tora Bora, con destino claro en Paquistán. Ayman Al-Zawahiri, por su parte, se encaminó —se sabe ahora— a la provincia de Nimruz, para brincar a Irán en cuanto le llegara la lumbre a los aparejos […]”. (VEA EN ESTE SITIO “DE PESHWAR AL MIDWEST”).
Hoy, con los datos actualizados, se confirma que Omar se quedó en la región de Kandahar –sede del renacimiento de los Talibán en 2006– y que el doctor Al-Zawahiri anduvo por Nimruz. Pero de Osama hay otras versiones. La más confiable (porque es la más consistente en datos duros) es que estaba en Pakistán, en la frontera, entre las provincias de Paktia y Paktika. Desde allí pudo ver Tora Bora, en donde todo el aparato de inteligencia de Estados Unidos aseguraba que se escondía y en donde, en noviembre de 2001, los bombarderos B-52 dejaron caer miles de bombas.
Bush gastó millones de dólares en un ataque equivocado contra su peor enemigo, que le costó duras críticas en el Congreso. En los primeros días de la guerra se hicieron famosas las comunicaciones de un ataque a un camello al que confundieron con Osama. Ante a estos antecedentes, ¿es posible confiar en los informes actuales sobre el posible paradero de Bin Laden? La mayoría de los especialistas dicen que sí.
Rondando Tirich Mir…
Entre otros, Michael Chossudovsky, de Global Research, cita hasta cuatro informes sobre un posible paradero de Bin Laden. Coincide en el lugar preciso y en las limitaciones para atraparlo allí, y agrega otra razón para no ir por él: a Washington, dice, le conviene tenerlo ubicado pero no atraparlo.
“La persecución de Osama se convirtió en un proceso ritualizado que alimenta las cadenas de noticias con un suministro casi diario. Esto no solamente forma parte de la campaña de desinformación de los medios sino que también proporciona una justificación para la prisión arbitraria, la detención y la tortura de numerosos sospechosos, ‘combatientes enemigos y cómplices’ de los cuáles se dice que podrían conocer el paradero de Osama. Y, esa información, naturalmente, es vital para la ‘seguridad de los americanos’”, dice Chossudovsky.
“Según una declaración reciente de Bush, Osama se está escondiendo en un área remota de Pakistán que es ‘extremadamente montañosa e inaccesible’ con montañas cuya altitud va de 2,743 a 4,572 metros”, agrega.
En efecto, el Baluchistan Times publicó el pasado abril la explicación, en voz de una fuente de inteligencia de Estados Unidos: “No podemos capturarlo porque, según el presidente, no hay infraestructura de comunicaciones, la cuál nos permitiría ir efectivamente tras él”.
Los especialistas y analistas dicen que la mayoría de las agencias de inteligencia de los países involucrados directamente en el conflicto coinciden en que Osama está en la frontera afgano-pakistaní. Y que en los últimos meses “ronda las montañas Tirich Mir, de 7,700 metros de altura, en la zona del Hindu Kush, en el área tribal llamada Chitral, en el noroeste de Pakistán”.
Con un posicionador global (GSP), o hasta con el servicio de Google Maps es posible dar con el lugar: 36°14’45.03”N 71°50’8.42”E. Y sí, se ve realmente una zona peligrosa. (VER EL POST: “6:10AM. TIRICH MIR, CERCA DE CHITRAL, PAQUISTÁN. ME TOCA DESCANSO”).
¿Por qué no van por él? Es probable que sea miedo al fracaso. En el pasado se equivocaron y gastaron millones de dólares. Por la zona en la que se supone que está, si iniciaran una operación de gran escala tendrían que utilizar miles de soldados de a pie porque no hay manera de efectuar un ataque aéreo, en efecto. Y aún así, es posible que Osama se fugue de una zona porosa sobre la que los pashtún, la etnia que lo cuida, tiene cientos de años de experiencia.
Recuerdo ahora una carta interceptada de uno de los hijos de Osama, dirigida a una de sus esposas: “El sheik está bien. Está en la zona más segura del planeta”. •
OCTUBRE 15 DE 2006





Se me hacen muy bien estos reportajes, espero que hagan mas de estos por ke son muy interesantes y completos por el señor Alejandro Páez que lo felicito por sus reportajes
ME GUSTA LEER SOBRE BIN LADEN Y ESTE A SIDO UNOS DE MIS FABORITO ESPERO TENER PRONTO MAS INFORMACION GRACIAS
Estimado Felipe:
He escrito sobre Bin Laden y sobre el medio oriente mucho en estos años. Sólo tienes que buscar en este BLOG algunos de ellos, que creo que no son todos. De cuando en cuando actualizo. Mantente en contacto para que no te pierdas las siguientes entregas.
Y muchas gracias por escribir, gracias por leerme en este espacio.
AP
sr. alejandro, la verdad, me parace que sus artículos siempre soy muy acertados, me gusta leerlo en la revista siete que cada domingo llega a mi comunidad, un pequeño puerto pesquero(San Felipé, bc),siendo un deleite su información.