El brazo de Hellboy (tsé tsé, anófeles y Tabasco)
10/12/06 6:32 PM por Alejandro Páez Varela
Llegué cansado a Villahermosa, Tabasco. Caminé por la rivera del Río Grijalva que iba cargado hasta el tope, y me alivió saber que era por las lluvias y no por todo lo que esa tarde sudé. Recorrí las avenidas y pasé frente a las muchas lagunas. Y sudé (otra vez).
Supe que en grandes regiones del estado, a pesar de que las lluvias no han sido tan duras, la gente anda con el agua hasta la rodilla y vive entre el lodo. Sucede cada año, me contaron. Mientras, las calles de Villahermosa estaban llenas de propaganda de los candidatos de PRD y PRI que como sabemos se disputan este domingo 15 de octubre la gubernatura. Fui al centro y era una cosa espantosa: ni Coca Cola ni Pepsi tienen tanta publicidad. Qué bárbaros. Qué desperdicio. Y el domingo, paff, toda esa basura ideológica que cuesta tanto a este país de pobres se convierte, oficialmente ahora, en basura física.
Tengo una sola palabra: inmoral. Inmoral que la gente esté incomunicada por el agua, que viva entre la mierda, que pase hambres, que siga en manos de unos pocos caciques y que coma de lo que cae de sus mesas. Inmoral ese gasto en campañas políticas y que este lunes 19, como sabemos que sucederá, las elecciones sirvan para poco y que empiece el desfile de descalificaciones, de un partido o de otro (el PRI llora en Chiapas, el PRD llorará en Tabasco), y lo peor es que hay justificación por la cantidad de marranadas que se cometen. Es decir: es ya inmoral que los procesos electorales en México sigan desarrollándose con tanto dispendio, y que ni siquiera tengamos la certeza de que son limpios.
Qué enojo. Cuánta frustración. Mientras iba por el centro de Villahermosa, los olores a mierda y a comida podrida, a vendedores ambulantes y a hedor de charcas me hicieron sentir miserable. No podía sino lamentarme por la penosa condición de los mexicanos, que seguimos siendo rehenes de unos cuantos politicuchos en manos de quienes está un bienestar que, sabemos, no ha llegado y no llegará en un buen tiempo.
En otras condiciones, en una ciudad de la costa profunda, mi amigo Goris un día salió espantado (es un norteño del norte profundo) pensando que un piquete de mosco que traía en un brazo se lo iba a convertir en el brazo de Hellboy. Reí cuando lo pensé camino al aeropuerto, mientras observaba por la ventana del taxi colectivo toda esa publicidad inmoral bajo la cual los mexicanos soñamos (y pagamos en efectivo el sueño) con que esos políticos inútiles nos rescatarán, un día, de ellos mismos.
Porque conforme pasan los años creo con mayor firmeza que la única plaga de verdad, más peligrosa que el tsé tsé o el anófeles; la que nos llena la cabeza de gusanos y nos hace los brazos de Hellboy; la que nos chupa sangre y nos mantiene en el subdesarollo, soy ellos, ustedes, los politicos.
Llegué cansado a Tabasco y sigo cansado.
¡Cómo agota este hermoso país! Lo juro.
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Comentarios (3 comentarios)
Excelente punto de vista Alejandro, cada que hay elecciones van subiendo los gastos de las campañas y eso, en un país como el nuestro, con condiciones de vida tan dispares cada vez resulta mas indignante.
Un abrazo desde la ciudad de las checharinas:
Joaquin
(no pude evitar la carcajada con el brazo de Hellboy)
Thorby / Octubre 30th, 2006, 5:11 pm / #
Estimado Joaquín: Este país está cada vez más cercano a convertirse en un disparate, si no decimos y hacemos algo. Es nuestra obligación. ¿De qué sirven los políticos? ¿De qué? De nada.
Un fuerte abrazo,
AP
Alejandro Páez Varela / Octubre 30th, 2006, 6:28 pm / #
Alejandro: Excelente nota. Leí “El creador de los sueños”: es muy bueno.
Felicidades.
Luz Mercedes López Barrera / Enero 19th, 2007, 12:33 pm / #
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