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MI PROBLEMA CON LOS ENMASCARADOS
/// ESE OTRO QUE SOY YO/// PUBLICADO EN EL UNIVERSAL
Amparado en el anonimato, hace unos días un joven me amenazó. Pedí en Facebook que me ayudaran a descubrirlo. Me ayudaron. Quedé a un paso de solicitar la intervención de la Policía Cibernética de la PFP, porque el chico me explicó en un correo (disculpen su ortografía) lo siguiente: “hermano lo siento / ni te conosco no kiero pedos / se me hiso facil comentar en tu blogg / no kiero meter en pedos a mis vecinos de kien me robo la red”.
No los aburro (leer alejandropaez.net). Voy al grano: tengo un serio problema con los nicks (nicknames, nombre descriptivo que reemplaza al oficial); con los avatares, su versión gráfica; y con cualquier símbolo que sustituya la identidad en Internet. Su uso comenzó apenas a mediados de los 80 del siglo pasado y está vinculado con el nacimiento de la red de redes. Acepto que en un principio, mientras anunciaban una nueva era, los nicks sirvieron para provocar diversidad de opinión y mayor tráfico a las páginas de discusión. Ayudaron a participar en los sitios en los que la identidad es lo de menos (chats sobre sexo, por ejemplo) y permitieron acortar y dar seguridad a los nombres de usuario o usernames de nuestras cuentas de correo electrónico, Facebook, blog, Twitter, etc.
Soy de la idea de que los enmascarados no deberían opinar en sitios donde la identidad tiene peso. Cuando alguien desarrolla una idea y la hace pública con su nombre y apellido; cuando ese alguien expresa una opinión sobre temas que interesan a una comunidad, me parece una falta de compromiso que el otro argumente encapuchado. Nos molesta cuando un anónimo lanza desde las gradas un hielo y lastima a un jugador de futbol o de béisbol; si en un concierto baña de orines a los músicos, o si le da una bofetada a un artista cuando sale de su camerino. ¿Por qué deberíamos ver como “natural” que un desconocido descalifique con dos líneas mal escritas a alguien que comunica una idea, o desarrolla su compromiso en forma de texto?
De entrada, habré perdido esta discusión cuanto mi texto se publique en Internet. Tantos anónimos como quieran me denostarán, si esa es su intención. Mi texto tiene vida, ¿por qué habría de quedar impávido mientras lo vulneran? ¿En qué momento perdí el derecho de réplica o en qué momento los articulistas, periodistas, escritores, intelectuales y cualquier persona que firmamos nuestra opinión quedamos fuera del derecho a retroalimentarnos con una discusión directa? Piénselo así: también plantea una arrogancia atroz que yo tenga una opinión y la publique, y que, como si fuera una verdad absoluta, no deba responder a las interrogantes que abra.
Sin asustarnos, este y otros temas deberán acentuarse en la discusión sobre el futuro de Internet y el periodismo escrito. Pocos sitios de información que conozco, desde el de New York Times hasta el que quieran, tiene abierta la opinión para quienes firman los textos. Entiendo cuando se trata de reportaje, crónica, noticia o fotogalería periodística: son géneros en los que el reportero “no importa” o su opinión “no se vale”. Para darle total reconocimiento a la noticia misma -convenimos durante el Siglo XX- estos trabajos se firman pero se escriben en tercera persona y quedan exentos de toda opinión de su autor. En los que la primera persona se compromete a sostener lo que dice/escribe, ¿por qué no habría de responderse a quienes tienen dudan, se oponen o matizan? Y si esos con dudas, que se oponen o matizan, tienen nombre y apellido y no se esconden tras una máscara, el ejercicio de discusión se hará más justo y democrático.
Lee Siegel (El mundo a través de una pantalla, 2008) plantea el colmo de la frustración. Cuando era articulista de cierto medio internacional se molestaba que los comentarios de anónimos lo atacaran con, dice, argumentos pobres y mentiras. Molesto, pidió a su editor que se le permitiera responderles; se lo negó. Entonces se inventó varios nicks para ir contestando a sus detractores; pagarles con la misma moneda. Lo descubrieron y lo corrieron. Le hicieron un favor: lo volvieron famoso. ¿Por qué esta cerrazón?
Sabemos que la llamada “vida digital” ha abierto caminos hacia la democratización de la opinión y, sobre todo, le ha dado voz a quienes no la tenían. Acercó mundos distantes y generó un ambiente nuevo con enormes posibilidades. También está la otra parte, innegable: la de los individuos solos, depresivos, inadaptados sociales; la de los secuestrados por los ríos de basura que sustituyen el análisis serio y la información precisa. Me refiero a esos, a los segundos. A los que, enmascarados, brincan de chat en chat y de sitio en sitio (yo mismo lo he hecho) todo el día buscando ser tomados en cuenta. Están en su derecho, pero otros tienen derechos que, muchas veces y por falta de regulación, ellos no toman en cuenta.
Sí creo en ponerle reglas a Internet. Enriquece a los que de por sí son obscenamente ricos (los niños Google, Bill Gates and Co., etc.), mientras por esa misma vía nos llega basura, y los más jóvenes se enajenan: a ellos enseñémosles desde ahora a ser responsables de sus opiniones. A dar la cara. Son muchas las virtudes que nos ofrece la red (a la cual, por cierto, yo vivo conectado día y noche). Y muchos los riesgos. Concentrémonos en los riesgos para empezar a ofrecer soluciones.
Si permitimos que encapuchados opinen, qué mal les hacemos. Si ya está el canal libre, transparente y democrático para generar un debate sano, que todos demos la cara. Un asesino encubierto de textos e ideas mañana será asesino de almas; personalidades similares me esperarán más adelante con un cuchillo a las afueras de mi casa. Quizás no sean el mismo, pero se parecen entre sí.
De verdad, tengo un serio problema con los nicks: amo demasiado mi libertad en Internet.





Me sorprendió bastante este punto de vista. Creo que estás totalmente equivocado, escribí una medio respuesta aquí: http://www.leforo.com/content.php?193-(Babosadas)-Anonimidad
Nada personal, obviamente, sólo creo que tus ideas acerca de los nicks y aliases están muy limitadas a la parte más negativa del internet. Me avisas a ver qué opinas.
Wow. Dejando de lado la lógica de que si mientas madres por internet eres un asesino potencial, y que hay estudios (http://www.wired.com/science/discoveries/news/2006/10/71948) que dicen que verificar identidades en redes sociales no las hace más seguras (la mayoría de las víctimas conoce bien a los criminales )… Pedir que se elimine la anonimidad/privacidad en internet, con la intención de evitar comentarios tarados, ps es tirar el bebé junto con el agua de la bañera.
El argumento principal de esta gente a favor de publicar todos tus datos en internets es: Si no tienes nada qué esconder, si no has hecho nada malo, de qué te preocupas?”.
Las respuestas (http://www.wired.com/politics/security/commentary/securitymatters/2006/05/70886) que sugiere el Bruce Schneier (http://es.wikipedia.org/wiki/Bruce_Schneier) , super experto de política y privacidad : Ps si no estoy haciendo nada “malo”, por qué te preocupa lo que hago anónimamente? Quién define lo que es “malo”? El gobierno? La sociedad?
Obviamente, aquellos en el poder. Y a ellos, quién los vigila? Qué los detiene de cambiar las reglas en cualquier momento? “La democracia?” Hahahaha.
Apenas hace unos días resultó que la comisión de derechos humanos no puede solicitar datos de la autoridad para hacer investigaciones, si los polecías decretan que es inapropiado compartir esos datos. O sea, sólo procederán las investigaciones sobre violaciones a derechos humanos que ellos quieran. Un ejemplo nomás de que el gobierno cambia las reglas cuando le da la gana.
Voy a traducir un par de ideas de Schneier, no veo caso a tratar de explicar por qué es un derecho tan básico, cuando alguien más inteligente ya lo hizo:
El Cardenal Richelieu comprendió el valor de la supervisión de súbditos cuando dijo “Si me das 6 líneas escritas por el hombre más honesto, encontraré algo en ellas para ahorcarlo.” Observa a cualquier persona suficiente tiempo, y encontrarás razón para arrestarto – o simplemente extorsionarlo. La privacidad es importante porque sin ella, aquellos que supervisan abusarán de su poder: Para vender información a empresas, para espiar en enemigos, etc.
La privacidad nos protege de los abusos de aquellos en el poder, aún si no hacemos nada malo. El debate no es “seguridad vs privacidad”. Es una elección entre libertad vs control. La libertad requiere seguridad sin intrusión, seguridad más privacidad. Es más importante proteger este derecho precisamente cuando no tenemos nada qué esconder.
Qué no inició nuestra República actual a través de unas conspiraciones y rebeliones organizadas en secreto? La constitución gringa se basaba en los papeles Federalistas que se publicaban anónimamente. En USA, la anonimidad es un derecho constitucional. La historia está pavimentada de revolucionarios y rebeldes sociales, o autores que publicaron libros controversiales y su única protección era que nadie sabía quién eran. Joder, sin anonimidad nos quedamos sin Batman, o el Santo.
Wikileaks , basado en la publicación anónima de documentos extremadamente importantes, es probablemente la página más influyente de internet en términos de impacto político (aunque le duela a twitter y facebuk). Denuncian empresas, gobiernos, personas, cosa que no se podría hacer con seguridad.
Hace poco, la bola de inadaptados sociales que postean porno japonés con tentáculos de 4chan, se encargó de organizar protestas contra la Cienciología, y lo tenían que hacer anónimamente porque esa religión/organización tiene fama (y procedimientos documentados) de acosar a las personas que los critican.
Si quisieras denunciar a un criminal(aún de esos del gobierno), y éste coincidentemente tuviera el poder de arruinar el resto de tu vida nomás sabiendo tu nombre, qué? O sea, joder, algunos periodistas si tienen los buebos de publicar cosas contra los narcos abiertamente. Pero muchos están muertos.
Y eso es por la parte política “seria”. También está el lado creativo.
Hay estudios que comprueban que la gente altera su comportamiento dependiendo si saben que son observados. Es imposible expresar ciertas ideas y darles peso, si sabes que la gente te juzgará simplemente por quién eres (Gay, prostituta, drogadicto, ñoño de internet). Y ps además, buena forma de matar la individualidad y la expresión creativa, un mundo más gris.
Todos tenemos ideas “malas”, pensamientos que la sociedad no acepta. Es lo que le da sabor al caldo, no?
A veces matan gente por expresar sus sentimientos. O mínimo las golpean (véase a los emos hace un par de años). Aunque bueno, en el caso de los emos igual y se lo merecían.
Lo que importa son las ideas. Y los comentarios anónimos deben evaluarse en función de si la idea sobrevive o no. Si alguien te mienta la madre, ps tómalo como lo que es – una expresión de un taradito que no tiene mucho qué decir.
Pero hay otros a quienes si nos importa conservar ese derecho a que no cualquier fulano sepa todos nuestros datos nomás entrando a Facebuk.
En resumen: Trolear gente en internet es un efecto secundario de la anonimidad – siempre habrá mentadas de madre y “amenazas de muerte” hechas por chavitos inmaduros. Pero no es el beneficio principal.
Querer eliminar la privacidad, querer eliminar una de las pocas herramientas con poder que la gente promedio tiene, quitarte un derecho humano básico, nomás para evitar que te pongan comentarios babosos en tu blog personal, es… de visión limitada.
Es bastante muy ingenuo lo que acabas de escribir. La gente debería de tomar menos en serio el internet, porque no es el mundo real. Pfff, por ejemplo, me chocan los bobos que creen que “las redes sociales” (facebook y twitter) van a cambiar el mundo por si solas.
A lo que quiero llegar: no hay que tomarse tan en serio en internet. Yo que llevo años participando en blogs y foros y cosas así, no se cuantas veces me han amenazado, insultado, etc. etc., y he aprendido a tolerar eso porque dado que no se trata de cosas reales, NO TIENEN IMPORTANCIA, digo, existe una cosa llamada MUNDO REAL donde las cosas son de verdad importantes (y las personas tienen cara y voz y posicionm espacial) y digo, si tu prioridad es asustarte porque un chavito menso te amenazo via internet, supongo que el internet es mas importante para ti que tu vida real y las personas que te rodean.
En lo que estoy un poco de acuerdo es en lo de las opiniones mensas en temas serios, pero a eso tampoco hay que darles importancia: los peiodistas escriben, se han preparado por años para saber como dar información imparcial u opiniones “bien hechas” y yo que ellos ignora´ria a los anonimos insultantes, dado que si no “firman” como son en la vida real, pues su opinion importa menos que un cacahuate.
Saludos
YO AFIRMO, POR QUE ESTOY CONVENCIDA QUE TENEMOS LIBERTAD DE EXPRESIÓN POR CUALQUIER MEDIO, Y TAMBIÉN SE QUE LA LIBERTAD TERMINA CUANDO INICIA LA DEL OTRO, NO HAY NINGUN MOTIVO POR EL QUE TENGAMOS QUE RESIGNARNOS A QUE NOS ESCUPAN IDIOTECES EN LA CARA, SOLO POR QUE ALGUIEN SE SIENTE MUY GRACIOSO O MUY OCIOSO.
ENTONCES, HAY QUE AGUANTAR INSULTOS Y AMENAZAS?
HAY QUE CAMBIAR, LA ARGUMENTACIÓN CRÍTICA Y RAZONABLE POR MENTADAS DE MADRE E INCOHERENCIAS?
DESDE CUANDO EL INTERNET ES FANTASIA Y EN LA REALIDAD ES POCO UTILIZABLE?
eN FIN creo que la solución es la correcta, las amenazas son un delito, y el procedimientO ACERTADO.
pues aunque mi opinion es pobre , no es menos importante que las demas..pero alguien que te amenaza en un mundo irreal..puede partirte la madre en tu mundo real..si no, por que se abre como granada el cuate y se disculpa?? por que sabe lo que esta haciendo..amenazas por pequeñas que sean no dejan de ser amenazas..y no es que hagas un escandalo al investigar..si no es para saber de quien cuidarte..no hay enemigo pequeño.
Creo que estamos lejos de tomar conciencia de lo que implica la libertad en internet…
lo que pasa en internet es lo que pasa en todos los ámbitos: somos incapaces de pensar dos segundos en el otro, por lo tanto de respetarlo… tirar la piedra y esconder la mano es práctica común… internet solo evidencia el egoismo cultural que vivimos día a día.