Letargo

09/8/06 10:39 PM por Alejandro Páez Varela

Ojalá todo fuera como en las películas. Ojalá tuvieras el don de la oblicuidad. Ojalá sacaras tus mejores faldas cuando me ves llegar, ahora sin una pierna, ahora tuerto y sin un brazo y cansado. Ojalá sudaras lentejuelas con sólo sentirme aparecer. (Ojalá abrieras este empaque de hormigas que esconde un corazón de barro). (Me voy a arrepentir de ti, y allí voy, marinero al cabo, dejándome seducir por el viento que me lleva a tu entrepierna. Yo, que tengo claro el meridiano –107–, voy a perder la brújula y qué bueno).
Ojalá llegue a puerto. Te lo digo desde ahora: babéame la frente, quédate dormida. Déjalo todo y pálpame los párpados con cariño. Me lo dijiste, y lo noté, y no se me olvida: ojalá. Ojalá fueras tu quien escucha esta música y ojalá, en serio, ojalá fueras tu quien sufre mis años.
Ojalá me invitaras a recorrer las vías contigo. Ojalá me ayudaras a ponerles dinamita para que nos atrapen; para gritar por televisión, en vivo, que no estoy para estos teatros; para abrazarte, besarte frente a micrófonos y bajo reflectores; para cargarte y abandonarte; para ir a la cárcel y levantar el puño en alto; para lanzar una consigna por una causa que, si no eres tu, entonces, ¿qué me queda?
Ojalá el amor opacara la felicidad, de la que estoy harto. Ojalá vivieras tres segundos en esta copla que no tiene sentido. Ojalá tomaras esta luciérnaga que guardo. Ojalá el amor ahogara perros y gatos.
Ojalá lo poco que poseo se subastara como baratija y me dieran dos pesos por la camiseta y uno por el cuerpo. Ojalá el auto que ruge a 10 kilómetros fuera el que estoy esperando: el de a toda velocidad, el de sin frenos. Ojalá este fuera mi último trago. Ojalá fuera amargo. Ojalá te sentaras un rato a mi lado, quien quiera que seas, a soplar hormigas con un popote, a rascar barrigas de perro con un palo, a tronar cuetes y cuetones en el techo del vecino. Ojalá nos dieran de palos. Ojalá me hicieran correr. Ojalá un tsunami y un tornado me llevara lejos de aquí atado a la pata de tu cama. Ojalá lloviera esta noche para sentirme realmente mojado. Ojalá me dieras dos minutos de tu tiempo para resumirte todos estos años sin ti, los que no pienso recuperar y pienso desperdiciar en la punta de un cigarro.
(Ojalá alguien me expulsara del letargo).

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Comentarios (2 comentarios)

Y aunque se, que me hubiera gustado saber en un principio lo que pasaría con nostros, mejor me quedo como estaba:
Para que fregados me sirve saber el futuro, si puede resultar tan cruel que no sería capaz de soportarlo, o tal vez, demasiado vulgar que el solo hecho de respirar se convierta en blasfemia.
Quizas hubiera resultado hermoso, pero me arrancaría la felicidad de la sorpresa y disfrutar cada minuto de la victoria…
Y esto lo digo yo…

Sergio / Abril 26th, 2007, 5:01 pm / #

leyendo esto por fin los colores explotaron en mi ojo.

Elizabeth / Septiembre 13th, 2008, 8:37 pm / #

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