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DARDOS: PRESIDENTE SORDO

“El Presidente me oyó pero no me escuchó. Parece que no entendió, que está mal informado. No estamos contra el gobierno, es mala lectura”
–Javier Sicilia, 5 de mayo de 2011
“El Gobierno mexicano debe escuchar el clamor social”
–Amnistía Internacional, 4 de mayo de 2011

La guerra contra las drogas de Felipe Calderón ha desgastado a los mexicanos de manera excepcional. Por la guerra en sí, pero más por una ausencia de resultados que golpea el ánimo, que aniquila las ganas. Que no permite divisar el final del túnel. Yo creo que entre los más cansados debe estar el mismo presidente de México.
Ah, Calderón. Cuatro años y medio de lo mismo. Imagínense: Tener que organizar foros y foros cada dos o tres meses; cada vez que la lumbre toca la burbuja en la que vive. Asistir a ellos, plantarse frente a sus asistentes. Y luego ignorar lo que le dicen. Qué hartazgo. Foros y foros –organizados o no por él mismo– que le dicen lo mismo: La estrategia está equivocada; si no, ¿por qué 40 mil muertos, por qué los líderes de los cárteles siguen libres, por qué el consumo se mantiene elevado y por qué los civiles siguen pagado con su sangre por la inseguridad?
Qué cansado debe estar Calderón; harto. Tener qué organizar eventos para simular que escucha; soportar que le expliquen con peras, manzanas y sangre que la estrategia no funciona. Y tener que responder con los ojos cerrados y los oídos tapiados: “Dar marcha atrás significa empeorar las cosas”. Nadie le pide dar marcha atrás, dejar de pelear contra los criminales como es su obligación. Lo que sí se le plantea es revisar la estrategia. Pero él lo ignora. “Quieren que saque al Ejército de las calles”, responde. No, eso ya no se puede; eso era al principio; hacerlo hoy sería entregar el país a los criminales. Qué cansado: Foros, individuos, especialistas y ciudadanos le dicen otra cosa que él no oye. Le piden cambio de estrategia. Y su respuesta es la misma. Qué cansado le resultará hacerse el ciego, el sordo.
Los Pinos, 4 de mayo de 2011: “Tenemos que hacerlo [la guerra], porque es el único camino para vivir en libertad. Ningún gobierno debe hacerse de la vista gorda. Eso fue, precisamente, lo que nos llevó a la situación que hoy vivimos. No es opción retirarse de la lucha. Al contrario. Hay que redoblar el esfuerzo, porque si dejamos de luchar, ellos van a secuestrar, a extorsionar y matar por todo el país. Porque dar marcha atrás significa empeorar las cosas. Si nos retiramos, vamos a dejar que gavillas de criminales anden impunemente en todas las calles de México, agrediendo a la gente, y sin que nadie los detenga”, dice Calderón.
Cuatro años y medio de lo mismo. Imagínense: Tener que organizarse mensajes oficiales en cadena nacional cada dos o tres meses; cada vez que la lumbre toca la burbuja en la que vive. Dar la cara, plantarse frente a los que lo escuchan atónitos. Tener que repetirnos una y otra vez un discurso salido del que no pone atención. Qué hartazgo. Mensajes y mensajes a nivel nacional –organizados por él mismo– frente a cuestionamientos que son los mismos siempre: Que la estrategia está equivocada, presidente; y si no, ¿por qué 40 mil muertos, por qué los líderes de los cárteles siguen libres, por qué el consumo se mantiene elevado y por qué los civiles siguen pagado con su sangre por la inseguridad? ¿Por qué no caen los empresarios y banqueros que lavan las ganancias del tráfico de drogas? ¿Por qué?
La guerra contra las drogas de Felipe Calderón ha desgastado a los mexicanos de manera excepcional. Yo creo que entre los más cansados debe estar el mismo presidente de México. Debe ser un ejercicio harto abrumador despertarse todos los días, ponerse tapones en los oídos y vendas en los ojos y aún así tener que salir a la calle. Deprimente. Depresivo. Cansado.
Cuando me lo imagino, me confirmo que un individuo como Felipe Calderón sólo puede sobrevivir a tanta presión encerrándose en una burbuja. Imagino su cápsula de confort, llena de incondicionales y mentirosos que le dirán, desde el desayuno: “Vamos bien, presidente”. “Los criminales quieren que acabe con la guerra; sígale, su estrategia funciona”. “Qué lección les da cada vez que habla, presidente”. “Lea aquí, vea Televisa y Azteca”. “Vamos ganando”.
Cuando lo imagino encerrado en su burbuja entiendo su necedad, su obcecación, su empecinamiento (que no justifico, por supuesto). Y entiendo por qué el presidente se ve cada vez más solo con su estrategia derrotada, vencida, inútil.

2 comentarios

  1. Estrategia incorrecta, ¿Entonces cuál estrategia debe de seguir? ¿Qué le debe de incluir a la estrategia actual? ¿Con marchas qué logras? ¿Cómo pasarle el mensaje a Calderon para que escuche y no sólo oiga?
    Es demasiada la presión del presidente, pero si está rodeado de personas que le dicen que todo va bien, pues no es nada positivo. ¿Cómo le dices a Calderon que su equipo de trabajo le informa mal?
    Y en caso de que cambie de estrategia, ¿Cóko le haces para que el policía de menor rango no sea corrupto y siga haciéndose de la vista gorda y dejar pasar a un ladrón por ahí? Desde el policía de la cuadra hasta el director de la cárcel (cualquiera) son corruptos. ¿Cómo luchas contra eso?
    Excelente articulo.
    Seguiremos luchando por un México mejor.

  2. Excelente propuesta alternativa. Hay que aprobar una ley en contra del lavado de dinero con incautación precautoria, remate judicial, departamento de investigación independiente, hay que darles dinero la los investigadores y a los ministerios públicos. Eso implica suspension de garantías constitucionales, pero eso es lo que hace falta.

    Eso de que la burbuja financiera y el crimen organizado estan relacionados esta medio fumado. ¿En serio? No mames, no tienen nada que ver el uno con el otro, pero bueno. Uno es mercado de instrumentos asegurados con bienes raices, y el otro es blanqueo de dinero. Hay que tomar unas clases de finanzas.

    ¿No les gusta como Calderón ha llevado la “guerra” contra las drogas? Los mexicanos lo elegimos. Es nuestra culpa. Hay que elegir a alguien mas. Alguien que no acepte mordida o que se haga menso.

    Calderón no es el culpable de esta guerra fallida. Los culpables somos nosotros por no implementar un sistema judicial que responda al crimen organizado. Ya basta de hecharle la culpa a otra gente.

    El país esta en el inodoro porque así lo hemos hecho los mexicanos, tenemos lo que nos merecemos. Calderón no es extranjero invasor ni nada por el estilo. Es lo mejor que Mexico puede ofrecer, y si no, ¿Dónde están las opciones? ¿AMLO? Por favor.

    ¿Sicilia hace marcha contra Calderón? ¿Pero por qué? ¿Por qué no marcha contra los delincuentes que jalaron el gatillo que mató a su hijo? Ellos son los culpables. La falla intelectual de quejarse de Calderón y no de los criminales es la peor falacia del discurso político. Inútiles. Miopes. Intelectuales de café.

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