DE AMADO A VICENTE CARRILLO
PUBLICADO EN EL UNIVERSAL
Cuesta trabajo aceptar que el hombre presentado por las autoridades como Vicente Carrillo Leyva sea el tan buscado narcotraficante. Con esos lentes estilizados y la ropa para hacer ejercicio Abercrombie & Fitch, cualquiera que se lo tope en la calle pensaría que el chico es abogado de una firma de cigarros, cirujano plástico de señoras de sociedad o vendedor de Hummers. Nada qué ver con la imagen que proyectaba su mismo padre, Amado; o Pablo Acosta, Rafael Caro Quintero, Joaquín Guzmán Loera, los hermanos Arellano Félix o Vicente, su tío. Con dificultad se le puede asociar a un corrido, a la estridente tambora, a una AK-47. Es más: así como apareció, con su aire casual, nadie pensaría que este individuo ha tomado un arma alguna vez o se ha visto rodeado de sicarios. Y puede que sea cierto.
Con más mundo que ninguno de los capos antes mencionados, incluso con más estudios, Vicente Carrillo proyecta la imagen de lo que realmente es, según las autoridades: el ejecutivo de un consorcio global tan versátil que a pesar la prohibición, o por la prohibición, ha logrado colocar sus productos casi en cada país del planeta. Competencia tiene; pero como el mercado es amplio, su organización se ha expandido y fortalecido gracias a que evolucionó, en muy pocos años, de ser un negocio de rancheros a uno que bien podría estar en el mercado bursátil con su propio nombre: 45 mil millones de dólares anuales es suficiente utilidad neta como para que las siglas del emporio queden respaldadas. Bursatilizar el Cártel de Juárez sería un éxito. El papel se colocaría en cuestión de minutos, creo.
Antes nos habíamos sorprendido con Vicente Zambada Niebla. Por su barba bien recortada; con el blazer oscuro sobre una camisa de rayas y los pantalones de mezclilla con zapatos causales, el “Vicentillo” daba la imagen de ser algo así como un vendedor de tiempo compartido en Cancún, un próspero restaurantero o un cantante de baladas románticas, enmieladas al estilo Luis Miguel. En la conferencia no fue amable, ni se veía resignado; por eso, porque no fue difícil que los fotógrafos le arrancaran cierta arrogancia; o por su mirada de perdona-vidas y su andar golpeado, sí fue posible relacionarlo con una ametralladora. Pero si se le endulza un poco el gesto, si se le suaviza la quijada, el hijo de Ismael Zambada bien podría ser, como dijimos con el otro Vicente, un empresario cualquiera, no uno que es perseguido por la justicia internacional.
¿Los cárteles están cambiando de rostro? Sí, es cierto. Pablo Acosta, el “Zorro de Ojinaga” o “El Pablote”, era un ranchero que hablaba golpeado y vestía con sombreros Resistol, pantalones Lee y hebillas llamativas; su imperio se formó a finales de los años 70. Antes, en los años 40, 50, Ignacia Jasso, “La Nacha”, la primera cabecilla de lo que conocemos como “Cártel de Juárez”, vestía con faldones más al estilo de Sara García que al de Lola la Trailera. A ninguno de los dos les pareció importante cambiar de vestimenta. “La Nacha” vivía prácticamente en las azoteas del centro de Ciudad Juárez y aún de vieja, sus muchachos, cuentan, la cargaban en una silla de ruedas de un tejado a otro cuando había operativos en su contra. “El Pablote” estuvo gran parte de su vida en las sierras de Porvenir a Ojinaga, Chihuahua, en donde ni siquiera hay pavimento; ni aún del lado estadounidense.
Los cárteles nos han sorprendido con esta nueva presentación que ya no huele a Los Tucanes de Tijuana ni a Los Tigres del Norte. Nadie, sin embargo, debe pensar que estos personajes (que nos parecen una novedad, con apariencia de corredores de bolsa) no existen en las organizaciones criminales. Lo que sucede es que nunca son detectados por la autoridad. Son los financieros, los administradores, los lavadores, los que no caen con retenes de soldados y policías en la calle, sino con trabajo de inteligencia. Nos sorprende ver a los Vicentes tan arregladitos porque las autoridades mismas estigmatizaron el perfil del narcotraficante, y al hacerlo, de alguna manera perdonaron socialmente a los otros, a los que se dedican al blanqueo de las ganancias provenientes de la venta de estupefacientes, y que también son narcos.
Amado, dicen, fue muy claro con su hijo Vicente. Si lo mandó a Chile y a otros países sudamericanos; si lo separó de las sierras, es porque no quería que se dedicada al trasiego de drogas. El chamaco, parece, no pudo sustraerse. Entonces, de manera natural, pasó a la parte del negocio menos sucia, a la que sólo mancha las manos a los cajeros que cuentan dólares. Aún así –falta que se le juzgue y se le condene con evidencias–, a lo que se dedica o dedicaba se llama narcotráfico.
Los ciudadanos seguíamos pensando que los narcos andaban casi casi a caballo; no los imaginábamos en Las Lomas y con Abercrombie & Fitch. Lo que no se justifica es que las autoridades sigan pensando lo mismo. Por eso, en gran medida, la guerra contra el tráfico de drogas ha llenado las calles de sangre, con un enorme costo para la sociedad. El problema es que si llenamos las cárceles sólo con sicarios y no con financieros; si no tocamos la estructura empresarial, las organizaciones criminales quedarán intocadas. Si sólo le cortamos la cola a la lagartija, ya lo sabemos, volverá a crecer. Nadie dice que será fácil; ni Washington puede.
El dato de que los narcotraficantes mexicanos ingresan al país 45 mil millones de dólares al año desde Estados Unidos no debe ser sólo anecdótico. Que sirva para que el gobierno federal replantee el combate del crimen organizado, hoy basado casi exclusivamente en músculos y balas.
La evolución de Amado Carrillo en Vicente Carrillo Leyva es aleccionadora: una cirugía plástica mató al primero, mientras que al otro le permitió vivir, durante años, como un vecino ejemplar de Las Lomas.

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Hola!
Es lo que platicaba hace unos días, regresando de un viaje. La verdad es que esas personas ya son nuestros vecinos y nos estamos acostumbrando a que no sea anormal. Todos sabemos cuando hay un vecino “raro”, pero nadie nadie dice nada.
M
Es lo primero que leo de tu sitio y esta excelente, en estos dias se lleva acabo un foro en el congreso en materia de Cannabis, el 60% de los ingresos del narco en mexico.
Creo que es vital legislar en materia de posesion de narcoticos para consumo personal, cantidades que tipifiquen mejor y mas claramente la figura de narcomenudista y considerar que el uso de la cannabis en la industria y en la medicina no se puede dejar de considerar, paises como españa producen variadades de cannabis no psicoactiva.
CUIDADO CON LA GENTE ESA QUE ANDA DE MODA SON LOS PEORES Y TAMBIEN LOS DE TRAJE DEL GOBIERNO LOS RANCHEROS SON PURO COJIN PARA AMORTIGUAR EL GOLPE SON PUROS LAVACARROS SON NUESTROS MANDAMAS NADA MAS JAJAJAJAJAJAAJJA Y ARRIBA EL CHAPO MI GENTE NUEVA SOY EL JUAN ARIZPE PARA LOS PENDEJOS DE LA LINEA JAJAJAJA AHORA ANDO ACA EN MONTERREY NL. JALANDO BUSQUENME MI FON ES (614)223-27-03 O AQUI EN CHIHUAS (614) 414-90-46 O (614)413-18-87 (614)131-84-35 jajjajajaj SOY EL PATRON MI PLAZA CHIHUAHUA JAJAJAJAJAJ AY TOY ALA ORDEN CON LOS BOURS JAJAJAJAJAJAJA jarizpe@llyasa.com o bollo_fca@hotmail.com o jmeza@llyasa.com jajajajajajaj PUTITOS LO DE LA LINEA JAJAJAJAJAJAJAJA ARRIBA CHAPO BOURS JJAJJAJAJAJAJAJA