Cuarto de hotel

03/4/08 12:52 AM por Alejandro Páez Varela

He visto al sol recogerse en el lugar en el que apunta mi dedo. He visto a la viola tartamudear, tambalearse el mito de un tercer ojo en la frente de los ciegos. He visto, en el que me mira, recordar en mí al que nunca existió, porque he mentido. He visto al que cree que tengo salvación, y he visto todo: menos lo que estoy esperando.
He visto, he sentido los labios y la piel de las mujeres que deseo (y la bestia en mí ha pagado por cada fragmento de corazón). He recibido feliz cada buen gesto y cada rechazo lo he aceptado también, porque no estoy para despreciar un solo guiño del desaliento: estoy para abrirle los brazos, para resbalar ante cualquier cáscara de plátano y para caer sobre el camino enlodado: soy lodo y cáscara también.

No soporto los cuartos de hotel. Los jabones pequeños ayudan; las toallas lavadas con los detergentes más baratos me van bien para las alergias. Me gusta que las teles no tengan controles remoto y que los aires acondicionados sólo ofrezcan dos botones: el del on y el off, el del frío y caliente.
Pero la idea de los cuartos de hotel me pone a temblar. Sólo la idea. Sé claramente por qué: es la regadera. La regadera de perfil, seria bajo la luz encendida del baño cuando me voy a dormir. La regadera hablando. La regadera diciéndome que si soy valiente. La regadera observándome por sus muchos ojos, como de mosca. La regadera desafiante. La regadera que me pregunta si no tengo ganas de dormir fresco.
Contra la dictadura de la regadera no hay remedios en el botiquín que cargo cuando viajo, y jamás serán suficientes los tragos en el lobby, o los rosarios, o los conjuros, o la rebelión de las almohadas.

He visto en mis cuartos de hotel, en casi todos, cómo llega la mañana (y sí, por supuesto, también he visto rayos c brillar en la oscuridad, cerca de la puerta de Tannhäuser). He visto cómo se caen mis aviones y he probado qué tan incómodos son los asientos de Aeroméxico, Delta, Mexicana o la aerolínea que sea, siempre y cuando se vaya en picada. He disfrutado la tragedia y he visto todo, menos lo que estoy esperando.

Este día escuché cómo las alas de mi avión se sacudían y el fuselaje se quebraba. La señorita dijo con tono tranquilo que estábamos pasando por “zona de turbulencia”, pero claramente le escuché decir que nos encomendáramos a nuestro Creador, el que fuera, si es que lo teníamos. Me puse muy contento, aunque alerta.
He visto casi todo, y entre lo que ni siquiera imagino es a mi Creador. Soy honesto y creyente austero, y les digo: en todo caso, mi Creador está en los ojos de ella. ¿Es posible?, pregunto. Porque allí lo he reconocido. Porque allí lo he visto de frente.
Reconozco en ella a mi Creador y no lo he visto siquiera. Reconozco en ella a mi Creador porque no he conocido una mejor manera de estar, literalmente, en la gloria.
He visto en quien que me mira recordar en mí al que no existe, ni existió, porque he mentido.

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Comentarios (6 comentarios)

…En primera debo decir: ¡¡Que me ENCANTA como escribe usted!!
¡Lo admiro TANTO!… Que cada que llega la revista día 7 a casa de mis abuelos, cada que veo que el hasta atrás esta escrito por usted, voy y lo arranco… Mis tíos se enojan, porque nunca dejo que lo lean… jajaja cada escrito de usted pasa a ser parte de mi pared de poemas… =)

Bueno, luego termino mi comentario, ha llegado la miss de mate… y parece energumeno… ¬¬

Atentamente: Verónica

Verónica Avilez / Marzo 4th, 2008, 2:43 pm / #

Beso, Verónica. Gracias. Me siento alagado. Gracias siempre

Alejandro Páez Varela / Marzo 5th, 2008, 3:32 am / #

Wiiii!! (imagine por favor la onomatopeya estilo cómic jajaja)

Me contestooooooooo =)
Ok, eso valió la pena el enojo de mi profesora. Jajajaja, en la vida pensé que iba a contestarme… bueno me imagino que si yo a mis 16 años, el tiempo me falta, usted teniendo trabajo y ocupaciones, el tiempo le debe de faltar muchisímo más que a mi… pero bueno, que hacerle…

Al contrario Sr.Alejandro, muchas gracias a usted, por haberse tomado la molestia de contestarme =)

Verónica / Marzo 5th, 2008, 9:40 pm / #

Parece q no es suficiente…
nunca es suficiente, es adictivo y ahora con es eplus, la música definitivamente lo hace aun más intenso.
GRACIAS!!!

Fabiola / Marzo 5th, 2008, 10:04 pm / #

¿Alagado? ¿Ese error fue a propósito?
En “Cuarto de hotel” terminas con una frase que me pareció tiene un error. Al principio del texto escribes “he visto en el que me mira…” y al final “he visto en quien que me mira…”. ¿El “quien” debía ser “el”? No me hace sentido… sé que acá tú pones las reglas, tengo algo de tiempo libre y decidí escribirte. Ojalá tengas un minuto para contestar.

Saludos de un fiel lector.

Fervyc / Abril 3rd, 2008, 12:14 am / #

No sabía de usted - lo reconozco- sino hasta que leí en Día 7 este escrito, un día de vacaciones, en casa de la abuela.

Me gustó mucho su escrito (además de algunos fragmentos de otros autores y la entrevista a Cortázar) , por lo que intenté robarme la revista - con ayuda de mi mamá. Mi abuela nos cachó.

Fui a casa de una tía y le pregunté si había comprado el periódico del Domingo: me respondió que sí. Acto seguido le pedí si -porfavor- me regalaba la revista. Aceptó.

Y ahora la tengo aquí a mi lado, después de haber releído “Cuarto de hotel” por enésima vez, para recordar aquella parte tan afortunada que tanto me gustó:

“…cada rechazo lo he aceptado también, porque no estoy para despreciar un solo guiño del desaliento: estoy para abrirle los brazos, para resbalar ante cualquier cáscara de plátano y para caer sobre el camino enlodado: soy lodo y cáscara también.”

Adriana / Abril 9th, 2008, 5:32 pm / #

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